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Pese a que la mayoría de los equipos de la División Profesional se preparan con la esperanza de que pronto se reanude el campeonato, la dirigencia de los 14 clubes sigue dividida por la extrema posición del G8 (The Strongest, San José, Aurora, Municipal Vinto, Nacional Potosí, Real Santa Cruz, Always Ready y Real Potosí) y el G6 (Oriente Petrolero, Bolívar, Blooming, Wilstermann, Guabirá y Royal Pari).

Los miembros del G8 culpan a sus opositores por el desacuerdo y de que se evite la realización de un consejo superior para aprobar fecha y sistema de torneo que se podría jugar desde noviembre para finalizar la temporada, inconclusa porque el torneo Apertura se paralizó el 15 de marzo, tras la disputa de la fecha 12, por la pandemia.

“Ellos nos quieren volver a jugar porque incluso antes que falleciera el señor César Salinas (expresidente de la FBF) no hubo quorum en un consejo superior porque no asistieron. Piden que nos reunamos entre nosotros los clubes, pero la norma lo prohíbe. Es importante que la reunión sea dirigida por el comité ejecutivo”, dijo Jaime Cornejo, presidente de Aurora, quien califica a los presidentes del G6 de “demagogos”.

En la otra vereda, los representantes del G6 están molestos porque conocieron que un miembro del G8 les prometió asistencia de todo su grupo a una cita próxima con la condición de que Robert Blanco levante la demanda judicial contra el comité ejecutivo de la FBF. Esto por la orden de aprehensión que hay contra ellos por desacato al fallo constitucional que reconoce al dirigente destroyista como el mandamás del balompié nacional.

Al respecto, Cornejo, que forma parte del comité ejecutivo que respalda a Marcos Rodríguez como presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), informó que recusaron al Fiscal departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca. El dirigente aurorista que tomaron esa medida porque esta autoridad judicial dio curso de manera ilegal a la aprehensión de todos ellos siendo que, salvo Marco Rodríguez, el resto (Rolando Aramayo, Lily Rocabado, Antonio Decormis y Jaime Cornejo) no tiene citación para declarar ante el Ministerio Público.

“Lo que están haciendo es dilatar el tema porque hasta ahora no hay nada. Además, el que nos demandó (Robert Blanco) ahora resulta que se victimiza diciendo que está delicado de salud cuando tiene que estar en las citaciones y eso perjudica”, dijo.

Así este el panorama del fútbol nacional, que incluso ya tiene el visto bueno del Viceministerio de Deportes para que pueda reanudarse la temporada de competencia.

Los seguidores de Rodríguez acusan a los que apoyan a Blanco de no querer retomar el campeonato y éstos dicen lo mismo. Entre tanto, el dirigente pandino dijo el miércoles que está preocupado por la posibilidad de que en cualquier momento lo puedan aprehender, lo cual complicaría más la situación si esto pasa con sus colaboradores en la FBF, pues es evidente que correría riesgo la realización misma del congreso ordinario del 14 de noviembre y de que se pueda elegir al nuevo presidente de la Federación.