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El último día de octubre del año en curso será tristemente recordado por la muerte del dirigente cruceño Robert Blanco, quien en vida fue presidente de Destroyers, máximo representante de la División Profesional y vicepresidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).

Un hombre también ligado al fútbol y a Destroyers, que conocía muy bien a Blanco es Wálter Castedo, quien recordó a su amigo con mucho afecto.

“Era un hombre bonachón definitivamente, ingenuo a más no dar. Era un hombre que siempre andaba con la sonrisa a flor de labios y buscando servir. Tenía sus particularidades como el que no quiso casarse nunca y cada vez que se le preguntada al respecto, él decía ‘dígase usted que no tengo esos malos pensamientos’, era su clásica respuesta”, refirió Castedo.

Wálter Castedo actualmente es vicepresidente de Destroyers, fue secretario general de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano (actual División Profesional) en la década de los 90 y llegó a ser presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) entre 2000 y 2005.

“El que no llegó a conocer a Robert, perdió mucho. Las personas que no tuvieron la posibilidad de conocer a un hombre de esa valía perdieron mucho”, agregó Castedo, quien luego pasó a referirse a Blanco como dirigente del fútbol.

“Yo creo que Destroyers pierde mucho con su muerte, porque era demasiado fuerte la pasión de Robert por el club, heredada de su padre y que continúan también sus hermanos, porque para ellos Destroyers lo es todo. Su padre puso una sede y sus hermanos siguen su legado”, expresó.

Castedo también reveló que el sentimiento de Robert Blanco por Destroyers era tan grande que en cualquier conversación con él no podía faltar el tema sobre el club y lo mismo pasa con sus hermanos. Justamente uno de ellos, Carlos Blanco, es actual presidente de la entidad de la Máquina Vieja, que es decana del fútbol cruceño.

Castedo hizo referencia a los problemas dirigenciales que atravesó Robert Blanco, quien peleó en los estrados judiciales su derecho de presidir la FBF luego del fallecimiento de César Salinas en julio de 2020, ya que él era vicepresidente pero no llegó a lograr su objetivo.

“Robert también quiso incursionar en el fútbol nacional, más que todo porque aprendió mucho de su padre, estuvo a punto, pero no lo dejaron. Llegaron a hacerle cosas increíbles como expulsarlo de la Federación y prohibirle que ingrese a los escenarios deportivos, como si los campos deportivos fueran de la FBF, cómo se puede hacer eso. Ahí no perdió solo Destroyers, ahí perdió también el fútbol nacional”, concluyó Castedo.

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