Desde modding, speedrunning y una campaña que al parecer nunca morirá y que ya parece meme, la cual se basa en hacer que funcione en cualquier tecnología disponible, Doom ha estado vigente por décadas, siendo además un pilar fundamental en la industria de los videojuegos, parece haber alcanzado un nuevo nivel.
Y es que, Lauren Ren Ramlan, estudiante que cursa el doctorado del programa de biotecnología del MIT, dejó boquiabierta a la escena de entusiastas de Doom con su proyecto Píxeles de 1 bit codificados en E. Coli para la visualización de medios digitales interactivos.
En líneas generales, “Ren” logró que el FPS de id Software ‘corriera’ a través de un grupo de bacterias intestinales E. Coli gracias a una técnica que permitió el despliegue visual del FPS, aunque no se ve como tal cual el juego original.
El desafío principal fue ingeniar una forma en la que Doom pueda ser visualizado por células, a través de proteínas fluorescentes. Un proyecto inspirado en una pantalla digital de un concepto probado en 2020, el cual básicamente, busca hacer que las células funcionen como píxeles en una pantalla de 32 x 48 en blanco y negro. Es así como según su teoría, podría comprimir visualmente los fotogramas del videojuego, luego replicar qué píxeles están “encendidos” y “apagados” para aproximar esos fotogramas mediante bacterias fluorescentes.
El único problema es que se ha encontrado con una especie de cuello de botella, ya que las bacterias realizan esta tarea lentamente y, después de generar cada “fotograma” hay un tiempo significativo de retraso antes de que las células vuelvan a su estado inicial y estén listas para mostrar el siguiente. En conclusión, se tarda aproximadamente 70 minutos en alcanzar la salida máxima de visualización de GFP [la proteína fluorescente] en una celda activa, y un total de 8 horas y 20 minutos para que la célula vuelva aproximadamente a su estado inicial, indica la científica.
Mirá el proceso a continuación: