Al unir ciencia y diversión se viene a la cabeza las andanzas de Sheldon Cooper y Leonard Hofstadler en la serie televisiva ‘The Big Bang Theory’. La parodia muestra a unos científicos excéntricos que no logran adecuarse a la vida normal, representada por Penny. Nada más lejos de la realidad. Con estos cinco experimentos científicos sencillos podrás descubrir lo sorprendente y divertida que es la ciencia.
Se pueden hacer en casa con la ayuda de los más pequeños. Para ellos, servirá como un aprendizaje de las múltiples aplicaciones que la ciencia posee. Son juegos que recurren a la densidad de los materiales o la capacidad de transmisión que tienen. ¿Te atreves a pasar una tarde divertida?
Limón eléctrico
No se trata del color de ‘chuteras’ que usa una estrella de fútbol. Un elemento tan común en casa como un limón se convierte en una batería de energía. Solo se requiere una moneda de cobre y un tornillo.
Realiza dos cortes en el limón para introducir el tornillo y la moneda. Conecta estos elementos con el cable de un foco y espera a ver la luz. El tornillo cede electrones a la moneda de cobre lo que provoca una pequeña corriente eléctrica.
El cohete loco
¿Qué niño no soñó con ser astronauta o tener su propio cohete? Ahora lo podrá conseguir con un globo, una bombilla y cinta adhesiva. Es tan sencillo como divertido.
Se pasa el hilo por el interior de la bombilla. Los extremos del hilo se pueden amarrar en dos partes distantes de la casa. Será el recorrido del cohete. A continuación, se infla el globo y se adhiere con la cinta a la bombilla. Basta con soltar el pico del globo, que no está atado, para que recorra de uno a otro extremo del hilo con la velocidad de un cohete.
Para hacer más divertido el juego, también se puede soltar el globo sin necesidad de que esté sujeto a una guía. Volará sin dirección y dando tumbos mientras pierde el aire. Los más pequeños de la casa saltarán en su búsqueda. Mirá el video por si te perdiste en la explicació
El huevo irrompible
Todos sabemos que un huevo cocido adquiere una consistencia más robusta que el frágil huevo normal. Pero, ¡has escuchado alguna vez sobre los huevos saltarines! Solo se necesita paciencia. Coloca un huevo en un recipiente de vinagre durante 48 horas. Revisa que el huevo esté siempre cubierto de vinagre. El vinagre cambia la composición del huevo y lo convierte una pelota loca irrompible.
Termómetro casero
Convertir una botella en un termómetro es tan sencillo que parece un juego de niños. Se empieza con una botella de agua rellena hasta la mitad con partes iguales de agua y alcohol al 90%. En el tapón, se realiza un agujero para que pueda pasar una bombilla, mejor si es transparente para observar mejor los cambios. Con plastilina se sella el tapón para que quede de la manera más hermética posible. Y se añade colorante al líquido.
Al colocar la botella termómetro en recipientes con diversas temperaturas, el líquido del interior subirá por el interior de la bombilla.
Arcoíris líquido
Ese experimento se basa en la densidad de los elementos. Si además se le agrega color a cada uno de los líquidos que se utilizará, se obtiene un hermoso y vistoso arcoíris.
En un bote de cristal con forma alargada se vierten líquidos de diversa densidad que no se mezclarán…si se hace con cuidado. En la base se coloca una capa de miel. Es importante que la miel no toque los bordes del bote para que el experimento salga perfecto. En segundo lugar, se vierte jabón líquido que tenga una tonalidad llamativa. El agua con colorante, que es diferente a los anteriores, se depositará sobre el jabón convirtiéndose en la tercera capa del arcoíris. Siempre es importante considerar que los líquidos no deben resbalar sobre las paredes del bote para que el efecto final logre mantener las capas separadas. Para completar el experimente, se vierte la última capa de alcohol con colorante y ya está completo.