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Uno de los inventos que cambió las cocinas en todo el mundo, desde mediados del siglo pasado, es el microondas, que facilitó el trabajo de chefs, de quienes preparan la comida en las casas y de todos los integrantes de la familia. En 2 o 3 minutos el problema de calentar alimentos o agua ya está solucionado, gracias a este aparato electrónico de fácil uso y que no ocupa mucho espacio. 

Pero cuidado, no todo se puede calentar en el microondas, hay alimentos que por sus componentes no se deben colocar en este aparato doméstico, porque pierden sus nutrientes, adquieren elementos nocivos para la salud o se revientan y pueden salpicar a quien está cerca.

También el soporte o recipiente en el que se colocan los alimentos para calentar debe ser cuidadosamente seleccionado. No se debe usar nada plástico, ni de aluminio o estañado, ni de cartón o plastoformo, porque se desintegran por el calor. Lo mejor son los de cristal o de cerámica, que soportan las altas temperaturas.

No se debe meter al microondas

Los lácteos forman un grupo de alimentos que no deben pasar por el microondas, pues al calentarse pierden al menos la mitad de sus nutrientes, además de eliminar el 40% de la vitamina B12. Por ello, la leche, la mantequilla y los quesos no deben ser calentados en este artefacto de cocina.

El huevo también debe evitarse cocinar en el microondas, pues puede reventarse y salpicar.

Las frutas y verduras, sobre todo las verdes y las que tienen pulpa más blanda que la cáscara, tampoco deben pasar por este aparato. Pierden sus nutrientes y sus sabores en el proceso de calentamiento. Algunos vegetales que contienen mucha agua, como las uvas, las manzanas, las peras, los pepinos, pueden convertirse en pequeñas bombas, pues explotan y lanzan el líquido que contienen, pudiendo ocasionar quemaduras a quienes están cerca.



Las carnes procesadas al tener conservantes y sustancias químicas, al ser recalentadas activan esos componentes que se vuelven dañinos para la salud y llegan a perder su sabor.

Lo mejor para calentar estos alimentos que no pueden entrar al microondas es colocarlos en el horno de la cocina, en baño María o en una sartén. Tampoco se debe ingresar a estos aparatos termos, recipientes de metal o de plástico duro, pues pueden generar la activación de sustancias químicas que se usan para su fabricación.