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Todavía era un escolar cuando, en su natal San Ignacio de Velasco, Diego Paesano vio por primera vez la representación teatral de la pasión de Cristo

No solo lo conmovió, también sembró en él su deseo de algún día, recrear ese relato bíblico con actores profesionales y una producción más elaborada. Los años de formación teatral y de experiencia en los escenarios cruceños abonaron ese sueño y en 2006 logró estrenar su versión de la crucifixión de Cristo. 

Más de una década después su puesta en escena, llamada El Calvario, se ha convertido en una tradición de las celebraciones de esta festividad cristiana y sigue convocando a cientos de personas en cada una de sus representaciones al aire libre.

Este viernes, a las 19:30, El Calvario será nuevamente llevada a escena en el atrio misional de El Cristo con la participación de 17 actores que harán 19 personajes. La mayoría de ellos participan desde hace años en la puesta en escena y han mantenido sus mismos roles. 

Paesano, que dirige y actúa en la obra, también es responsable del guion. Explica que el 50% está basado en la biblia “he extraído textos de los cuatro evangelios del nuevo testamento, de las profecías de Isaías y de Salmos . 

El otro 50% de la obra es autoría mía”, cuenta el actor cruceño y agrega “Como es una historia que la mayoría conoce, no me centré tanto en qué iba a contar, sino cómo iba a contarla, cómo podíamos conmover al público cuando la vea”.

Versión de pasión de Cristo
La obra cuenta las 12 últimas horas de vida de Jesús, pero surgen a raíz de las visiones y tormentos que tiene Poncio Pilatos. El relato presenta al gobernador romano, que juzgó a Jesús, atormentado y un año después de su crucifixión. 

“Escucha voces, tiene recuerdos en los que revive lo que él causó y es a raíz de esos recuerdos que empezamos a recrear toda la historia en sí. Pilatos tiene un protagonismo importante durante toda la obra. Además, trato de mostrar a un Jesús más humano, que tiene dudas, temores, que tiene conversaciones íntimas con su madre, cuando está crucificado”, explica Paesano y aclara que son licencias creativas que fueron avaladas, previamente por dos teólogos que revisaron las citas bíblicas de la puesta en escena.

El Calvario, que está cargada de muchos simbolismo y personajes, como Satanás, Judas y Las centinelas que cumplen un rol importante dentro de la historia. No menos importante es la figura de María que tiene diálogos que no están en la biblia pero que llegan a conmover porque es una madre que está viendo morir a su hijo y no puede hacer nada para salvarlo. 

“En muchas representaciones de la pasión de Cristo se ajustan al texto bíblico, pero nosotros elegimos presentar una tragedia humana. No estamos mostrando algo divino o a Jesús como un superhéroe. Creo que eso ha permitido que la gente siga yendo a ver la obra año tras año, siga descubriendo detalles y se siga conmoviendo hasta las lágrimas”, comenta Paesano.  

Toques de realismo
El Calvario ya forma parte de las actividades de cuaresma de la Iglesia Católica desde 2014 y con los años la puesta en escena ha tratado de tener ciertos toques de realismo que le dan un atractivo adicional. Por ejemplo, la crucifixión se recrea con una cruz real y con Paesano, que hace de Cristo ‘crucificado’. 

A la vez los golpes de la flagelación son reales, solo que un maquillaje especial protege al actor de los golpes. Desde que empezamos a realizarla en 2006 mi idea era sacarla a la calle y que sea una costumbre para los cruceños asistir a verla y se sigan conmoviendo”, enfatiza el creador de El Calvario. Nadie duda que lo ha logrado y que seguirá siendo representada muchos años más.

Participan
Gabriela Unzueta en la dramaturgia, Luis Beltrán en los arreglos y composición musical, Gabriel Oporto y Lourdes en el diseño de Ruiz en el diseño de vestuario. Luis E. Valverde en luces, Roger Yucra es el asistente de producción y Blair Jiménez en maquillaje y efectos
especiales. Erick Becerra con el tema “Madre dolorosa”



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