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El encuentro de arte público y muralismo El canto de la selva, que le cambió el rostro a las calles aledañas a la plazuela Calleja, está de vuelta y se traslada hasta el barrio San Juan de la Villa Primero de Mayo, que a partir de hoy y hasta el domingo 16 de mayo, recibirá a diez muralistas locales que plasmarán historias, personajes y mensajes en favor de la conservación del medio ambiente.

Fueron los vecinos del barrio San Juan, que está ubicado entre el Canal Guapilo y la avenida Cumavi, los que invitaron a los organizadores del evento para que intervengan las paredes de esa zona. “Nos convocaron a visitarlos el año pasado y nosotros hicimos un análisis de las casas y de cómo funcionaba el barrio y nos encantó la idea de poder trabajar con toda esa gente que con cariño nos ofrecía su apoyo”, comenta Renate Hollweg, integrante del comité organizador del evento, que nació en 2018.

“Además de su buena predisposición nos entusiasmó realizarlo en ese barrio, por un sentido de cooperación y de construcción conjunta”, explica Hollweg.

Si bien las dos primeras versiones de El canto de la selva contó con la participación de invitados de otros países, en esta versión se ha hecho énfasis en la participación de diez artistas que viven en Santa Cruz . “Queremos potenciar el desarrollo del arte urbano y muralismo en Santa Cruz. Muchas veces en este oficio nosotros miramos mucho hacia afuera, pero creo que es el momento de mirar hacia adentro. Entender, por qué hacemos las cosas y fortalecernos y conocernos desde el trabajo y como artistas de la calle y del arte público, pero también me alegra que seis de los diez participantes sean mujeres”, dice la artista plástica y muralista.

“Para la selección de los participantes tomamos en cuenta que sean de diferentes disciplinas; es por eso que hay algunos que realizan ilustraciones, otros que vienen del caballete, del grafitti o que se están iniciando en el mural”, comenta Harry Montecinos, que estuvo en la primera versión del encuentro como participante y ahora forma parte del comité organizador y colaborará estos días en la parte técnica con los artistas.

Montecinos explica que los espacios que serán intervenidos ya fueron sorteados entre los participantes, los que deberán crear diez murales, que tendrán como eje principal el cuidado del medio ambiente, la identidad, la cultura y las tradiciones del oriente, que ha sido el espíritu del encuentro desde su primera versión. “En el desarrollo de las obras también involucra a los vecinos, porque ellos ven y opinan a diario acerca del desarrollo de cada mural y de alguna manera, el artista también cuenta la historia del barrio en su trabajo”, afirma Montecinos.

La conocida ilustradora Lara Sabatier participará por primera vez de El canto de la selva, pero desde hace un año y medio ha incursionado en el muralismo. Ella cuenta que trabajará con brocha y rodillo, además de compartir espacio con la artista Ángela Cahuata. “Vamos a trabajar el tema de la preservación del medio ambiente a través de la vida y de la transmisión de conocimientos. Será una metáfora de la conservación de la vida y del conocimiento”, explica Sabatier.

El evento acompañará con otro proyecto que se llama Reverdecer, que se va encargar de hacer una limpieza en las aceras del circuito donde estarán los murales y se crearán macetas con llantas en desuso por todo el recorrido, además de potenciar con plantines un pequeño huerto que un vecino hizo en una placita de la zona. “Estamos buscando que este proyecto tenga cada vez más integración social”sostiene Hollweg.

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