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Ya sea para bajar de peso, para tener una dieta balanceada y nutritiva o por cuestiones de salud, la alimentación siempre está en entredicho, analizada y escudriñada. Sin embargo, algunas veces se cometen errores cuando se le da crédito a los mitos alimenticios, gracias a la creencias populares que establecen que ciertos alimentos no se deben consumir ni mezclar con otros para ponerlos en los platos.

La nutricionista boliviana Fernanda Edith Miranda manifiesta que antes de poner o de sacar un alimento de la dieta se debe investigar qué tan correcto es dejar de comerlo o qué beneficios tiene para la salud.

No es correcto que para bajar de peso se debe dejar de consumir todo tipo de grasas. Y es que sí se las necesita, en moderada cantidad, para que el organismo funcione de manera adecuada.

No todas las grasas son iguales. Existen las de origen animal, que se debe consumir menos, y las vegetales, que sí se las necesita y se las encuentra por ejemplo en el aceite de oliva, en la palta, las aceitunas, el pescado y la chía. Ellas son buenas y protegen el corazón y las arterias.

Se cree que engorda mezclar hidratos de carbono con proteínas, lo que no es cierto. Al contrario, se puede conseguir una alimentación balanceada, con muchos nutrientes, que aumentan la energía de quien lo consume.

Las frutas, los lácteos, los cereales, el pan, las galletas, la papa tienen hidratos de carbono, que mezclados de manera moderada con carnes blancas y huevos, que tienen proteínas, benefician a la salud y la dieta.

Disminuir el consumo de calorías para bajar de peso no es lo más recomendable. Cuando no se las ingiere el metabolismo se pone en modo de ahorro y el cerebro va a pedir alimentos. Habrá descontrol alimenticio y hasta atracones, lo cual será perjudicial con el propósito de adelgazar.

Algunos dan por hecho que comer frutas después de la cena engorda, lo cual es falso. El valor calórico de dicho vegetal es mínimo, lo que no afecta para nada en el propósito de bajar de peso. Más bien se recomienda consumirlas directamente o en jugo, pues son saludables y ayudan al metabolismo.

De igual manera se afirma que consumir dulce es dañino para la salud, lo que tampoco es verdad. Se lo puede consumir en una cantidad razonable, pues el organismo pide comida rica para saciarse, lo que se debe hacer, ingerir de vez en cuando algo que agrade al paladar, sin exagerar.

En materia de nutrición no existen alimentos malos o buenos, lo que sí hay son porciones grandes y chicas; excesos y raciones moderadas, y todo depende de uno mismo para agradar al paladar sin hacer daño al organismo.