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La que fuese la pareja más glamurosa y mediática de Hollywood, Brad Pitt (56) y Angelina Jolie (45), asistirá desde pasado mañana a uno de los juicios más escandalosos de la meca del cine. Ya están legalmente divorciados, pero lo que disputan es la tenencia de sus hijos.

Ella quiere llevarse a los chicos a vivir a Londres, donde piensa fijar su residencia, alejados de su padre; mientras que él pide la custodia compartida, que le permita verlos e intervenir en su educación y en su crianza. Todo ello será dirimido por un jurado que decidirá la suerte de esta familia.

Como establecen las leyes de EEUU, cada parte tiene derecho a llevar testigos y a que se los escuche. Entre los dos tienen más de 30 personas que hablarán sobre cómo era el comportamiento de estos padres en la época en que compartieron el hogar. Habrá amigos personales, colegas, niñeras, personal de seguridad, médicos, sicólogos, entrenadores, guardaespaldas, expertos en violencia doméstica y los involucrados.

Cada testigo contará cómo era la relación de Pitt y Jolie y la de sus hijos, lo que vieron mientras los acompañaron en los 12 años que tuvieron de pareja, hasta que en 2016 se divorciaron por diferencias irreconciliables. Se estima que el 21 de diciembre los jueces ya tengan un resultado final.

Angelina argumenta que Pitt no es un buen padre, por lo que no podría tener custodia compartida de sus hijos ni decidir sobre la educación de ellos. Dijo que era alcohólico y hasta que consumía drogas en delante de los menores, que era violento y no controlaba su carácter. Contó que en un vuelo privado agredió verbalmente a Maddox, que en ese entonces era menor de edad, ahora ya tiene 18 años.



Por su parte, él reconoció que tuvo problemas de alcoholismo, que ya lo superó, pero niega que haya maltratado a su hijo mayor. Pide tener injerencia en la crianza de sus hijos, quiere que vayan en Los Ángeles a colegios normales, para que interactúen con otros chicos y se niega a que se los lleven a Londres donde pasarían clases en su casa con tutores, como lo hacen actualmente en California.

En el juicio ninguno de los litigantes hablará delante del otro, por ellos lo harán sus abogados. Se sentarán en lugares alejados uno del otro y no habrá posibilidad de que se topen en los pasillos, menos en la sala del juicio.

La pareja tiene seis hijos, Maddox de 18 años, Zahara de 15 y Pax de 16 (adoptados), Shiloh de 14, y los mellizos Knox y Vivienne de 12 años, que son el motivo de que se enfrenten en los estrados judiciales.



Los medios de comunicación, que no podrán ingresar al juicio en la corte en Los Ángeles, están a la expectativa de lo que sucederá allí. Y es que se darán a conocer intimidades de la convivencia de la famosa expareja