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El universo y sus misterios siempre llamaron la atención a los habitantes del planeta Tierra. La astronomía es una ciencia que está desde el principio conviviendo con el ser humano y se encarga de intentar develar esos misterios. Desde Aristóteles, pasando por Copérnico, Galileo Galilei o el propio Carl Sagan, todos ellos buscaron contestar las interrogantes de lo que existe en el infinito y más allá, a través de sus conocimientos de la astronomía. En 1969 el hombre llegó a la luna y hoy hay muchos que sueñan con hacer lo mismo en el planeta Marte. Los vuelos al espacio de personas particulares se están haciendo frecuentes. Tantas cosas fascinantes pueden llegar a pasar en los próximos años.​

Estos son solo algunos detalles que atraen a los clubes de astronomía que existen en Bolivia. Los ‘astroaficionados’ están en casi todos los departamentos del país y se reúnen para compartir sus conocimientos, sus dudas y sus descubrimientos. Algunos tienen más de una década de vida, y para julio se está organizando el primer encuentro de astrónomos aficionados a escala nacional, que tendrá como sede la ciudad de Santa Cruz. EXTRA conversó con algunos representantes y miembros de estos clubes.

Pasión que crece
Sulma Valdez es la coordinadora del espacio Science Corner (La esquina de la ciencia) en el Centro Boliviano Americano. Dentro de la Science Corner nació el Astroclub, un grupo donde niños, adolescentes y jóvenes se reúnen para hablar de lo que más les gusta: astronomía. En 2008 Valdez era la encargada del área de astronomía y astrofísica para Santa Cruz del comité académico de las olimpiadas científicas. Recuerda que en una ocasión se quejó en un medio de comunicación de la falta de un lugar específico, como un planetario o un observatorio, para tener una mejor preparación hacia las olimpiadas. El CBA vio la nota y la invitaron para mostrarle que tenían un observatorio nuevo, además de pedirle que trabajara con ellos. 

Los integrantes del AstroCBA ofrecen un recorrido por la Science Corner

Desde entonces, Valdez estuvo con pequeños grupos de personas curiosas por aprender más del espacio exterior y ya en 2014 conformó el AstroCBA, un club de divulgación científica donde la astronomía es la ciencia reina. “En la pandemia crecimos, ya que cuando empezamos a hacer actividades virtuales se unió mucha más gente”, cuenta Valdez. Todos los sábados, desde hace dos años (a raíz de la pandemia) vienen realizando el Conversatorio Astronómico (virtual), con diferentes invitados. También tienen uno dirigido a niños que se llama Astrotalk Kids. “Estamos superándonos cada vez más y es positivo porque divulgamos ciencia. Hemos estado en la Noche de los Museos, algunas veces hicimos charlas en la Gobernación, hemos ido a la plaza y a los barrios a hacer observación de cielo, también vamos a provincias”, explica Valdez.

El club de astronomía del CBA se inició con cuatro personas, actualmente son como 30 integrantes. “Con los que ya llevan más tiempo en el club y están por terminar la universidad estamos viendo de participar el próximo año de la competencia NASA Human Exploration Rover Challenge (una prueba de ingeniería, diseño, construcción y testeo de un automóvil enteramente mecánico que atraviesa por una ruta que emula características lunares)”, comentó Geovana Muñoz, encargada de Cultura del CBA.

Isabel Cuéllar es una de las integrantes del AstroCBA, tiene 19 años y está en el club casi desde sus inicios. “La astronomía ha sido una pasión de siempre, desde toda la vida. Iré a estudiar a la universidad de Arizona la carrera de Exploración en el espacio y en la Tierra, con un tema relacionado con la astronomía. Estar en este grupo despertó mi interés principal por esta carrera”, mencionó Cuéllar.

Por su parte, Adrián Guevara tiene 11 años y es experto en dinosaurios, pero recibió una invitación de Sulma Valdez. “Mi fuerte es la paleontología, pero me interesa aprender también lo que pueda de astronomía”, señaló Guevara.

El club de astronomía Galileo, en Potosí, observando la luna

En Cochabamba está el club de Astronomía Ícarus

Otras experiencias

En Cochabamba, el club de Astronomía Ícarus está vigente desde 1995. Su fundador es el ingeniero ambiental Marcelo Mojica. “En ese entonces teníamos como sede de reuniones la casa Scout de Cochabamba. Actualmente no tenemos sede y lo conformamos 12 miembros de diferentes edades, desde 13 años hasta los 65”, dijo Mojica.

“Soy aficionado a la astronomía desde 1984 y siempre me interesó la observación solar. Cuando era pequeño, mi tío nos mostró el planeta Saturno a través de su telescopio y eso me motivó a seguir investigando por mi cuenta”, comentó.

Entre las actividades que realizan en Ícarus está la participación en programas internacionales de observaciones y fotografía lunar, solar y planetaria; observaciones de cometas y astrofotografía de espacio profundo. También organizan cursos y seminarios internos de manejo de telescopios computarizados, astrofotografía y técnicas de observación y reducción de datos.

Mojica lamentó la poca importancia que se le da a la astronomía en Bolivia. “El estudio de la astronomía es casi nulo en los colegios, pues no existen profesores de astronomía en nuestro país. Un poco los de física intentan explicar, pero es una pena”, resaltó el docente, que agregó que se están preparando para venir al encuentro de astrónomos aficionados en Santa Cruz en el mes de julio.

Eddy Arancibia fundó el 27 de septiembre de 2015 el Club de Astronomía Galileo, en Potosí, junto con su amigo Edgar James. “El club nació una noche en que hubo eclipse lunar. Con Edgar vimos que había la necesidad de explicar sobre ese fenómeno a la gente y también hablar sobre astronomía”, manifestó Arancibia. El club tiene actualmente 12 miembros activos.

 “Galileo mayormente se destaca por organizar actividades públicas como observaciones de planetas, de la luna, de las estrellas y algunos cuerpos celestes. También realizamos ‘campings astronómicos’, el último que hicimos el año pasado fue en el salar de Uyuni”, puntualizó Arancibia.

El club cuenta actualmente con siete telescopios que utilizan en sus observaciones y los van rotando entre ellos, ya que no existen muchas tiendas en Potosí que tengan este tipo de instrumentos o que sean accesibles económicamente. “Con otros clubes de Bolivia nos reunimos vía Zoom y coordinamos actividades. En el último eclipse total de luna que hubo, hicimos un enlace de los trabajos que realizamos por departamento. Pasa que Potosí tiene unos cielos muy despejados, a comparación de los de Cochabamba o Santa Cruz, que son nubosos o tienen contaminación lumínica, y por eso no son muy visibles algunos cuerpos celestes; entonces, nosotros enlazamos algunos videos en directo o les enviamos fotografías para que puedan analizar este material o solamente contemplarlo”, contó Arancibia.

Este astrónomo aficionado señaló que no tienen un contacto propiamente dicho con el Planetario Max Schreier, de la Universidad Mayor de San Andrés en La Paz, pero sí coordinan algunas actividades con Paola Ochoa, coordinadora de la Unión Astronómica Internacional con sede en Bolivia. “A ella le reportamos las actividades que hacemos, a veces también nos visita en Potosí”, indicó Arancibia.

El club Galileo está haciendo gestiones para que este año los visite un astronauta y cuente sus experiencias en el espacio.

El planetario inflable del Club de Geología Planetaria Kuiper



También en Potosí está el Club de Geología Planetaria Kuiper, iniciado por Estefanía Martínez, estudiante universitaria de Geología, en 2019. “A finales de 2018 llegaron a Potosí los mochileros astronómicos, que son dos venezolanos que hacen actividades de divulgación por toda Sudamérica. Los pude conocer y hablar con ellos, en ese momento yo estaba iniciando la universidad. A mí me encanta desde muy pequeña el tema de la astronomía y con lo que los mochileros me animaron yo creé el club que une la geología con esa otra ciencia”, mencionó Martínez, que cuando estaba en el colegio participó en varias olimpiadas científicas.

Los mochileros venezolanos le hicieron el contacto con una organización a nivel mundial que se llama Asteroid Day. “Es una organización que se encarga de concienciar en el Día Mundial del Asteroide (29 de junio) que deberíamos estar preparados para cualquier situación que se relacione con estos cuerpos, también de divulgación e información sobre ellos”, señaló Martínez, que fue nombrada coordinadora regional de esta fecha especial.

El club está conformado en su mayoría por compañeros de universidad de Martínez, pero cada tanto se preparan para enseñar y explicar lo que saben a diferentes públicos. 

“Tenemos un telescopio de 150 mm, que es muy potente. Esperamos conseguir otro más pronto”, agregó. “Nuestro principal objetivo es mostrarle el cielo y lo que se encuentra ahí a la gente, que sabemos que tienen mucho interés pero no encuentran la gente que le pueda dar este tipo de herramientas.

Recientemente, en marzo, el Club de Geología Planetaria Kuiper estrenó su planetario inflable móvil, con el que esperan llegar a muchas más personas. “Hay la necesidad de un planetario con todas las condiciones en Potosí. Estaba en los planes construir uno pero quedó a medias. Ojalá pronto se concrete”, dijo Martínez, que espera venir a Santa Cruz en julio para el congreso nacional.


Cómo empezar en la astronomía 

Alan M. Macrobert (científico)

La astronomía es un pasatiempo al aire libre. Vaya afuera durante la noche y aprenda los nombres de las estrellas y constelaciones encima de su cabeza. Utilice los mapas celestes mensuales que se imprimen en Sky & Telescope, la revista esencial de este pasatiempo, o descargue gratuitamente nuestro folleto Getting Started in Astronomy que incluye mapas bimensuales. Incluso si vive en un lugar muy poblado y con contaminación lumínica, hay más para observar de lo que usted se imagina.
Sin esperar nada más, la habilidad de mirar arriba y decir “Allí está Polaris” o “Aquello es Saturno” le proporcionará placer y quizás un sentido de lugar en el cosmos para toda la vida.
La astronomía es un pasatiempo de aprendizaje. Sus alegrías provienen del descubrimiento intelectual y el conocimiento del cielo nocturno críptico. Pero tiene que descubrir y adquirir conocimientos por sí mismo, es decir necesita convertirse en autodidacta.
La biblioteca pública es la herramienta astronómica más importante para los novatos. Busque en la sección de astronomía, libros que se tratan del conocimiento básico que necesita saber para hacer observaciones y guías que le ayuden a conocer el vasto universo. Lea sobre las estrellas y constelaciones que puede ver a simple vista y también sobre cómo las estrellas cambian durante la noche y las estaciones. Si la biblioteca no tiene suficiente información, vaya a las librerías locales (y a nuestra tienda de compras por Internet). Hay sitios excelentes para los novatos (¡aquí encontró uno!), pero lo que de verdad necesita ahora es un marco coherente y organizado en el cual poner los conocimientos que encuentre más adelante. Es decir, necesita libros.

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