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Todos prometieron que lo mantendrían en absoluto secreto, que no contarían que su buen amigo, el actor George Clooney los invitó a una cena en su casa y que al finalizar el encuentro les regaló un millón de dólares a los 14 presentes, más 300 mil para que paguen los impuestos. Hasta ahí todo marchaba bien, hasta que uno de los asistentes, Rande Gerber (esposo de la exmodelo Cindy Crawford), le informó todo lo sucedido esa noche a una revista estadounidense y de ahí todo el mundo lo supo.

La cena, que estuvo bien animada, tuvo lugar en la casa del artista, en septiembre de 2013, luego del éxito de su película Gravity, cuando aún era soltero y vivía solo en una mansión en Los Ángeles, California.

Ya que se sabía lo que pasó, George Clooney contó a la revista GQ las razones que lo llevó a dar ese regalo millonario a sus amigos. El actor dijo que para él la plata no es lo más importante, que pasa por una buena situación económica, que lo mejor que puede experimentar una persona es compartir lo que tiene con la gente que más quiere.



Sin ánimo de ser farsante, explicó que 18.200.000 dólares, un millón para cada uno de sus amigos, más los impuestos, no lo iban a hacer pobre, que los tiene y aún más (Forbes estima que su fortuna pasa los 500 millones de dólares). Que deseaba compartir algo de lo que ha ganado con esa gente que quiere mucho.

Clooney contó que se trataba de sus 14 mejores amigos, que fueron compañeros de colegio, que se conocen desde que eran chicos. Dijo "cuántas veces dormí en el sofá de sus casas, me dieron prestado dinero cuando yo no lo tenía, comí en sus mesas, me dieron ropa o salimos a divertirnos en grupo. Muchas veces pasó eso. Entonces a mí me tocaba devolver el cariño, por eso les di un millón de dólares a ellos, a quienes son mis hermanos de elección".

De qué sirve acumular riqueza, bienes, sino se lo comparte con la gente, sino se hace el bien, sobre todo a las personas cercanas a uno, pregunta George Clooney. "No tiene sentido ser rico, si el dinero está guardado y no se lo disfruta con la familia y los amigos", agregó el actor.

Contó que una vez tuvo un accidente de moto en Italia. Chocó contra un vehículo, cayó estrepitosamente al piso e inclusive estuvo a punto de ser atropellado por otro auto. Todo el tiempo estuvo consciente y sabía lo que le pasaba, mientras su amigo pedía desesperadamente ayuda. La gente al ver de quién se trataba, de un actor famoso, le tomaba fotos y lo filmaban, pero no lo socorrían. Hasta que llegó una ambulancia y lo llevaron a un hospital, cuenta la revista Vanity Fair.



Cuando esperaba auxilio y pensaba que se iba a morir,  pasaron por su cabezas miles de imágenes y cuestionó su vida. Se preguntó si había vivido bien, si había sido de verdad feliz, si había ayudado a la gente que más quiere, si había compartido con ellos lo material que tiene. Todas las preguntas que se hacía tenían como respuestas no, pues sentía que había sido egoísta, tanto dinero que tenía guardado y no lo disfrutaba con sus allegados.

Por ello fue que se prometió a si mismo que compartiría lo que tiene con la gente que ama para darle sentido a su vida. Y así fue, Clooney se casó, se convirtió en padre, formó su propia familia, frecuenta a sus amigos de toda la vida y ayuda a los más necesitados. Ha aportado económicamente a instituciones internacionales relacionadas con la salud, la educación, los niños, los ancianos y los refugiados.



George Clooney es estadounidense y tiene 59 años, está casado desde 2014 con la abogada Amal Alamuddin y tienen dos hijos, los mellizos Alexander y Ella, de tres años y medio. Ha ganado dos premios Óscar, uno como actor de reparto en el filme Syriana, en 2005, y otro como productor de Argo, en 2012. También se llevó cuatro Globos de Oro, y el trofeo Cecil B. DeMille, por su trayectoria profesional.