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"Esto es de una villera boliviana", fue la frase que estalló como cachorro de dinamita, no solo en Argentina, sino también en Bolivia y que fue emitida la semana pasada por la cantante Gladys, La Bomba Tucumana, que participa en el programa de TV Cantando 2020, que produce y se emite por el canal El Trece de Buenos Aires.

Dicho comentario fue criticado por los medios de comunicación argentinos y bolivianos, que se hicieron eco del mismo, calificándolo de racista, xenófobo y clasista, y también por el ambiente artístico y, sobre todo, por la numerosa comunidad boliviana que reside en el vecino país del sur.

La tucumana al enterarse de que fue denunciada formalmente ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), por parte de los directivos de la comunidad boliviana en Argentina dijo que "de rodillas, si ofendí a alguien, le pido disculpas. Uno en un lugar íntimo, en un momento de bronca, puede decir cualquier estupidez, de la que me arrepiento y pido recontra mil perdones con toda mi alma", dijo al programa Paparazzi y que reproduce el diario Clarín.

La artista añadió que jamás podría ofender a nadie, a ningún ser humano, menos a la comunidad boliviana, porque los adora, ha trabajado para ellos muchas veces. Dijo que la siguen en las redes sociales y cada vez que visita su país la tratan muy bien y no puede caminar por las calles, refiriéndose a la popularidad que tiene en Bolivia.



Si Gladys no pedía disculpas a la comunidad boliviana el juicio en su contra por racismo y xenofobia podría prosperar. Pero, ahora que lo ha hecho, queda momentáneamente sin efecto.

A quien no disculpa la cantante es a la periodista Maite Peñoñori, del programa Los Ángeles de la mañana del canal El Trece, que conduce Ángel de Brito, y donde se emitió el video en el que se escuchan las quejas de Gladys y su exabrupto contra las bolivianas.

Ella manifestó que el departamento de vestuario le daba ropa fea, barata, que no la favorecía, sin embargo a otras participantes las vestían con telas importadas, hermosas, por lo que creía que eso era un trato discriminatorio. Cuando le mostraron un traje que debía ponerse dijo despectivamente que eso solo usaban las villeras bolivianas



Gladys no se dio cuenta de que la estaban grabando con un celular, menos que al otro día todo lo que dijo sería difundido en la televisión, más aún que sus palabras tengan alcance internacional y que se la acuse de racista y xenófoba.

"Mil disculpas, eso no quita que se invada mi espacio y mi privacidad como lo han hecho. Lo dije en un ámbito donde no corresponde tampoco, no se debe decir eso en ninguna parte", recalcó la artista con lágrimas en los ojos, que sostiene que ese material no se debió hacer público pues ella no sabía que la estaban filmando, publica Clarín.

Otros líos

Esta no es la primera vez que La Bomba Tucumana está en el ojo del huracán por lo que dice y que publica la prensa. Antes de su frase de las villeras bolivianas había renunciado junto a su hijo Santiago Griffo a la competencia del Bailando 2020, porque no estaba de acuerdo con los puntajes bajos que recibía de los jueces. Después se arrepintió y dijo que continuaba en el concurso.



El diario argentino El Tribuno cuenta que hace dos semanas fue denunciada ante la justicia por Morena Rial, por expresiones discriminatorias que hizo en su contra en 2019. La hija del famoso presentador de TV Jorge Rial expresó que se sintió muy ofendida por lo que comentó públicamente Gladys de su entorno familiar, cuando esta dijo en vivo que le hacían bullying diciéndole que era la madre de Morena Rial.