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La vida detrás de la fama no siempre es sencilla, así lo confirmó Janet Jackson, que estrenará el documental Janet este 28 de enero, en el que habla sobre el peso de tener un apellido famoso y vivir bajo la sombra de su hermano, el ícono del pop Michael Jackson.

Las bromas entre hermanos son convencionales incluso en las familias de los famosos, pero cuando estas bromas dejan de dar gracia se pueden convertir en el inicio de muchos traumas.

Janet Jackson, según los datos revelados por New York Post, admite que durante muchos años tuvo problemas con su peso, iniciando a la edad de los 11 años "empecé a desarrollar muy pronto, empecé a tener pecho y me vendaban para que pareciera más plana" menciona, añadiendo que por ello se ganó varios insultos de su hermano.

"Hubo momentos en que Mike solía burlarse de mí y llamarme con apodos. Cerdo, caballo, pu** o vaca”, enumeró Jackson entre sus declaraciones.

A pesar de que se tratase de "una broma entre hermanos", la cantante asegura que estos comentarios de Michael Jackson la dañaron. "Por dentro me dolía y esto ciertamente afectó mi autoestima", confesó.

Jackson cree que recibir esos calificativos de una persona tan cercana la afectaba aún más. 

La artista recuerda el momento en que la relación con su hermano comenzó a quebrantarse, en 1982, tras el estreno del icónico álbum Thriller, dando un giro completo a su relación.

"Siempre mantuvimos nuestras vidas separadas, a pesar de que éramos hermano y hermana, e incluso las acusaciones en su contra no tenían nada que ver conmigo, quería estar ahí para él, para apoyarlo lo más posible", relata.

La estrella de pop de 55 años resalta que sigue lidiando con problemas de peso e incluso se autodenomina una “comedora emocional” añadiendo que busca consuelo en la comida en momentos de estrés o enfermedad.

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