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Con su pantalón blanco tipo bombacha de gaucho y poncho rojo, así se presentaba en los escenarios de todo el mundo el músico Eduardo Polo Román, integrante de la agrupación musical folclórica argentina Los Chalchaleros, para cantar temas de su tierra natal y de Latinoamérica. Ese es el grato recuerdo que se tiene de él, que falleció ayer, a los 83 años, en su residencia de Mar del Plata.

Polo Román nació en la ciudad salteña de Calafate, pero vivió muchos años en Buenos Aires y en la costa atlántica de su país, por cuestiones de trabajo. En 1966 se unió a Los Chalchaleros y llegó a ser uno de sus integrantes más emblemáticos. En 2002 se retiró de la agrupación, en buenos términos, y formó el conjunto Polo Román y Salta Trío, con el que paseó su arte por Argentina, hasta que el año pasado se alejó definitivamente de los escenarios.

El estado de salud de Polo Román se había agravado en los recientes días, a causa de una enfermedad degenerativa que se complicó más por un cuadro de neumonía, precisaron los familiares del artista, quienes descartaron que esa afección tuvieron relación con el coronavirus.

Con Los Chalchaleros registró 750 canciones, entre las que destacan Zamba de mi esperanza, Mama vieja, El arriero, Yo vendo unos ojos negros, La López Pereyra, La nochera y Zamba del grillo, que se han convertido en verdaderos clásicos de la música folclórica latinoamericana, informa el diario Clarín.



En varias ocasiones Los Chalchaleros grabaron canciones y se presentaron en escenarios con otra gran figura de la canción argentina, Mercedes Sosa, con quien Polo Román tenía una gran amistad y a la que admiraba mucho.

El artista salteño tocaba el bombo y era una de las principales voces del grupo, además de que algunas veces ejerció como productor y hasta representante de la agrupación musical. Él siempre reiteraba que amaba a la música.

En una entrevista que dio hace casi 10 años, Polo Román dijo que el arte musical fue lo más grande, lo más hermoso que le pasó en su vida, que si volviese a nacer, se vestiría de gaucho y sería nuevamente artista. Expresó que el público argentino y latinoamericano fue extremadamente bueno con él y con su grupo, que siempre los recibieron con cariño y valoraban sus canciones.

Contó que gracias a la música conoció en Mar del Plata a su esposa, que le dio cuatro hijos y una linda familia, que eran lo más importante de su vida. Reconoció que no fue fácil llegar al éxito, que al principio cuesta, que se deben sacrificar, alejarse un tiempo de sus seres queridos, cuando se está de gira, pero después todo tiene su buena recompensa, añadió en su charla con la prensa.