Escucha esta nota aquí

Sus amigos de la música no saben su edad exacta, pero están seguros de que son muy pocos años para dejar este mundo. Rondaba los 60, era un hombre sano. Esta tarde, aproximadamente a las 16:00, falleció el arreglista argentino Alfredo Laprovítola, muy conocido y querido por la comunidad artística en Santa Cruz.

Según sus colegas, un segundo contagio de Covid-19 fue fulminante para él. En junio venció a la enfermedad; el 26 de diciembre actuó en una boda y unos cinco días después tuvo síntomas graves del virus. Lo internaron de inmediato en una clínica privada, estuvo en terapia intensiva, hoy presentó cierta mejoría, pero la tranquilidad fue corta para sus seres queridos. 

Para Guísela Santa Cruz, Laprovítola será inolvidable. Aún en shock por la noticia, recuerda que ella fue para él su segundo trabajo en Bolivia y él fue para ella el máximo colaborador en su primer EP, Imitación de hombre.  

Fue en 1993, él acababa de llegar de su natal San Juan (Argentina) y su talento y carisma conquistó a los mejores músicos de la época. Cuenta que tocaba el bajo, la guitarra y múltiples instrumentos más.

"Era nuestro camba-gaucho, a quien le pregunte le hablará maravillas de él", expresa consternada.

Igual de sorprendente y dura fue la noticia para el compositor y actor Julio Kempff, su compañero en varias marchas y temas carnavaleros desde hace más de 30 años. 

Kempff compuso la letra de los himnos de Comité pro Santa Cruz y del Comité Cívico Femenino, Aldo Peña hizo la música y  Alfredo, los arreglos. Eso por mencionar algunos de los más de 60 trabajos con los que tuvo el gusto de disfrutar de su compañía y profesionalismo. 

"Todos los músicos cruceños lo consideramos un mentor. Un hombre que inspiraba paz. Era colega y amigo", expresa Vanessa Áñez.

Sus compañeros también recuerdan que trabajó con el músico Dalmiro Cuéllar, con Aldo Peña, con Nando Barba y en Chaplin Show.

Tenía un estudio de grabación y era director del grupo Ley C-K. 

También lo recordarán como un esposo amoroso y padre orgulloso de cuatro hijos que formó en distintas profesiones, pero a los que les transmitió el encanto por la música.

"Teníamos algunos proyectos pendientes, pero el tiempo no alcanzó", expresa Kempff.

Los músicos están aguardando para comunicarse con sus familiares para organizarse en un homenaje.

Comentarios