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Que el coronavirus cambió la forma de vida de casi todo el mundo, es una realidad que nadie puede negar. Entre esas transformaciones y adaptaciones está el arte y la cultura, concretamente los museos y las galerías de arte, que ante la posibilidad de perder completamente a su público, se adaptan a la nueva realidad. Es así que algunos de estos lugares han optado por el sistema 'drive thru', que consiste en realizar la visita a una exposición desde un auto.

Era adaptarse a la situación o cerrar las puertas, no había otra opción, y los administradores de museos y galerías de arte optaron por la primera. De esa manera seguían existiendo como entidades culturales y evitaban posibles contagios de coronavirus.

Se trata de un sistema 'Covid-19 free', es decir libre del virus, que es moderno y divertido. Sus impulsores dicen que si desde el automóvil, sin bajarse, se pueden hacer compras, comer y beber, ir al cine, ¿por qué no se podría ir a un museo o a una galería de arte?

En algunos países de Europa y en EEUU donde el virus atacó con fuerza ya están funcionando estos espacios culturales. Algunos museos que ya existían han sacado algunas de sus obras al jardín, al patio o espacios externos, donde con mucha protección colocan las piezas para ser observadas.



Se han adaptado con accesos especialmente para autos, cuidando de que haya el espacio suficientemente cercano para poder admirar detenidamente las obras, que van desde pinturas y esculturas, objetos antiguos, muebles y hasta documentos históricos.

Otros sitios, sobre todo los que han sido especialmente creados para este cometido ya en tiempo de pandemia, han adaptado grandes y viejos galpones, garajes y áreas de estacionamientos, donde se han colocado pantallas gigantes y sistemas de sonido que reflejan y muestran sus obras de arte que no pueden ser movidas o expuestas al viento o al sol.

La primera galería en adaptarse a la nueva realidad, que empezó a funcionar a mediados de año, fue el Museo de las Maravillas, en Alabama (EEUU), donde se exhiben objetos modernos y curiosidades, como el cálculo biliar más grande del mundo. También se muestran obras de arte y muebles de diseños no convencionales, y todo ello se se puede observar desde el auto, que de manera tranquila hace un recorrido por el lugar.

El Museo Boijmans van Beuninggen de Rotterdam, en Países Bajos, ha adaptado sus modernas instalaciones a la nueva modalidad de la vida. Saca todos los días 50 de sus costosas obras de arte al jardín, para que la gente las admire desde su vehículo. No se puede tocar bocina, hay un tiempo establecido para hacer el recorrido y así evitar atascos.



En Brasil, en San Pablo, en una antigua y abandonada fábrica se instaló la Drivethru.Art, la primera muestra en la que un vehículo funciona como el visitante que lleva a las personas dentro de ella. Se colocaron 18 pantallas gigantes que muestran pinturas, fotografías y arte digital. Los artistas fueron convocados durante la pandemia y todas las obras fueron hechas bajo conceptos como la diversidad, los pueblos originarios y los roles de equidad de los géneros.



Estos museos y galerías de arte demostraron que para seguir adelante, a pesar de las adversidades, es cuestión de ingenio y de adaptarse a la nueva realidad. Tomando en cuenta las necesidades y las opciones que brinda la tecnología. Desde un auto se puede admirar el arte y conocer un poco más de historia, sin correr riesgo de contagiarse de coronavirus. 

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