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Como estaba previsto en la noche más importante de Hollywood, la 93 entrega de los premios Óscar, el filme Nomadland recibió el premio más importante, el de mejor película, que no sorprendió a nadie, porque era lo que se esperaba. De esa manera el filme dirigido y escrito por Chloé Zhao sumó cuatro estatuillas, pues también ganó en las categorías mejor dirección, actriz protagónica (Frances McDormand) y guión adaptado.


La entrega de los premios de la Academia de Hollywood se desarrolló sin mayores sorpresas. Muchos críticos de cine anticipaban que Glenn Close no se llevaría el Óscar a la mejor actriz secundaria a su casa, y así fue. Sin embargo tuvo su minuto de fama, cuando bailó para el público presente y ante las cámaras.

El premio se lo llevó, como se esperaba, la surcoreana Youn Yuh-jung por su retrato de la abuela en Minari, un drama autobiográfico sobre una familia coreana que migra a Estados Unidos.

Youn recibió el premio de manos del actor Brad Pitt, diciéndole "¡Finalmente! Un gusto conocerte. ¿Dónde estabas cuando estábamos filmando?".

En un entrañable discurso, dijo que no creía en las competencias y que no tenía sentido vencer sobre Glenn Close, quien volvió a perder el premio de la academia tras haber sido nominada ocho veces.

"Interpretamos roles distintos. No podemos competir una con la otra. Esta noche tuve un poco de suerte", añadió.

En la categoría mejor actor protagónico el triunfador fue Anthony Hopkins, por la cinta El padre, aunque no estuvo presente en el show, por lo que la Academia de Hollywood le hará llegar el premio a su casa. El artista británico tiene 83 años y en 1991 ganó su primer Óscar con El silencio de los inocentes.

El director danés Thomas Vinterberg recibió el premio de la Academia a la mejor película internacional por "Another Round" con un emotivo homenaje a su hija Ida, quien falleció en un accidente de coche poco después de que comenzara el rodaje en mayo de 2019.

"Terminamos haciendo esta película para ella, como un monumento a ella", dijo, entre lágrimas, el creador de la comedia dramática sobre los altibajos del alcoholismo.

Daniel Kaluuya, quien ganó como actor de reparto por "Judas y el mesías negro", recibió después su estatuilla de mejor ánimo y diciendo que se sentía "feliz de estar vivo".

La cinta de Pixar Soul, que explora el sentido de la vida, se llevó la estatuilla a mejor película animada, mientras "Mi maestro el pulpo", de Netflix, triunfó como mejor documental.

Los mexicanos Jaime Baksht, Carlos Cortés y Michelle Couttolenc --junto a Nicolas Becker y Phillip Bladh-- ganaron al premio al sonido por El sonido del metal, una potente descripción de la experiencia de la sordera.

La actriz y directora Regina King marcó el inicio de la heterodoxa gala diciendo que los invitados, la mayoría de los cuales no llevan tapabocas, "han sido vacunados, testeados, vueltos a testear, están socialmente distanciados y siguen rigurosos protocolos".

Como todos los años, se hizo el homenaje póstumo a los artistas y técnicos que fallecieron el año pasado, y que hicieron una gran contribución a la cinematografía internacional. 

Después de la entrega de los premios y en la misma Union Sation en Los Ángeles hubo un cóctel de celebración, porque debido a las restricciones de la pandemia no se llevaron a cabo las grandes fiestas hollywoodianas que organizaban hasta el año pasado algunas revistas y hoteles de la ciudad.

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