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Trasladarse en vehículo de un lugar a otro es una rutina diaria para muchas personas. Durante la cuarentena rígida por el coronavirus muchos guardaron sus autos, hasta que se autorizó nuevamente su uso. Entonces surgieron las preocupaciones de que si es seguro y no existen riesgos de contagio para quien usan este medio de transporte. Al poco tiempo aparecieron las respuestas sustentadas en estudios científicos que demuestran que si se siguen las normas de bioseguridad y se ventila el auto, la posibilidad de infección es muy baja, casi como caminar solo por una calle sin gente.

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Massachusetts (EEUU) y publicado en su revista de Medicina establece que mantener las ventanillas del auto bajas genera corrientes de aire, que protegen a los pasajeros y al conductor de enfermedades contagiosas como el Covid-19. La prueba se hizo en un vehículo conducido a 80 kilómetros por hora y con dos personas en su interior, uno adelante como conductor y otro en el asiento de atrás, como pasajero.



Se estableció que el aire circula de atrás hacia adelante del auto, por lo que en la parte del chofer hay menos presión. Se demostró que si se viaja con las ventanas cerradas, entre el 8 y el 10% de los aerosoles exhalados por una persona permanecen en el interior del vehículo. Sin embargo cuando hay ventilación porque se bajaron los vidrios, solo del 0,2 al 2%  pueden permanecer en el interior, informa el diario La Vanguardia.

Si en esa circunstancia una de las personas está contagiada y la otra está sana, y no llevan puesto su barbijo, es casi seguro que haya contagio pues se ha inhalado los gérmenes infectados. Como muchas veces no es posible mantener todas las ventanas abiertas, especialmente cuando hace frío o por seguridad, lo aconsejable, establece el estudio científico, es que se bajen un poco los vidrios de adelante, para que el aire fluya hacia adentro y luego hacia afuera.

Lo ideal cuando se viaja en auto es que vaya una sola persona, pero esa situación es poco frecuente. Lo recomendable es que no sean más de cuatro, incluido el conductor, dos adelante y el otro par de personas que vayan en los asientos de atrás, así hay distanciamiento en el vehículo. Y en esos casos se sugiere que todos usen barbijos, así evitan inhalar los gérmenes que exhalan las otras personas.



Cuando se toma un taxi o un vehículo de servicio público, se aconseja que no suban más de dos personas, llevando siempre mascarilla puesta. Se deben fijar que exista la protección de plástico que separa al chofer del pasajero, que haya alcohol en rociador, para usar al subir y al bajar, y que el conductor tenga en su rostro su barbijo, recomienda el médico boliviano Luis Ramiro Justiniano.

En cuanto a los medios de transporte masivos, como los ómnibus y los micros, las precauciones deben ser más exhaustivas y minuciosas, pues de se trata de espacios en los que entran y salen gran cantidad de personas y varias de ellas pueden estar contagiadas. Todos deben llevar bien puesto sus barbijos, si el bus está lleno de personas, se debe esperar al siguiente, para evitar participar en una aglomeración. Adentro se debe tratar de no hablar con nadie y respetar  el distanciamiento.



Al bajarse del micro se debe poner alcohol en las manos, en las palmas, entre los dedos y en las puntas de los mismos, pues muchas veces el germen se aloja debajo de las uñas. Al llegar a la casa lavarse con agua y jabón, para evitar el transporte de los virus, recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) en tiempos de pandemia. Insiste en que la lucha contra el coronavirus inicialmente es personal, pero la responsabilidad social involucra a toda la población y lleva a que se eviten contagios.

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