Escucha esta nota aquí

Louise Glück es mucho más que una ganadora del Premio Nobel de Literatura entregado por la Academia Sueca. Si bien la mujer, de 77 años, es muy famosa en la cultura popular estadounidense, su nombre recién acaba de sonar en el mundo entero. Y, para saber el porqué de su condecoración, hay que conocer quién está detrás de este apellido complicado de pronunciar para los latinoamericanos. 

1. Su origen judío-húngaro

Lo primero que hay que saber de la escritora es que tiene raíces judías y húngaras. Sus abuelos eran unos migrantes que descendían del pueblo hebreo y se instalaron en EEUU. Louise Elisabeth Glück nació del matrimonio formado por Beatrice y Daniel Glück el 22 de abril de 1943 en Nueva York y creció en Long Island. Estudió ahí en la George W. Hewlett High School, donde se graduó en 1961 para continuar después en el Sarah Lawrence College de la ciudad de Yonkers, en el mismo estado de Nueva York.

2. Su enfermedad, la anorexia

Sufría de anorexia nerviosa, pero logró terminar sus estudios. En la Escuela de Educación General de Universidad de Columbia realizó distintos talleres de poesía ofrecidos a estudiantes no tradicionales dado que, por su enfermedad, nunca se inscribió en el centro a tiempo completo. 

3. Sus múltiples premios

Su premio Nobel no es el único ni el primero en su trayectoria como escritora. En 1993 ganó el Pulitzer de poesía por su poemario El iris salvajeHa recibido también el National Book Critics Circle Award por El triunfo de Aquiles, el Premio de la Academia Americana de Poetas por Firstborn por El primogénito y numerosas becas Guggenheim. 

En 2001 la Universidad de Yale le concedió el Bollingen Prize, un premio de poesía que se concede de forma bienal a un poeta destacado por su obra. También obtuvo el Lannan Literary Award, el Sara Teasdale Memorial Prize, la Medalla al mérito del MIT, el Premio Tranströmer y es la duodécima poeta laureada por la Biblioteca del Congreso de los EEUU (2003-2004). El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, le entregó la Medalla Nacional de Humanidades en 2015. Con su Nobel recibe 10 millones de coronas suecas (más de 1,1 millones de dólares).

4. Su labor como profesora

En este momento vive en Cambridge (Massachusetts) y desarrolla actividades de docencia en el departamento de lengua inglesa del Williams College en Williamstown. De forma paralela, imparte clases en la Universidad de Yale y fue profesora invitada de la Universidad Industrial de Santander. 

5. Su sobrina famosa

Es tía de Abigail Savage, una joven de 36 años que interpretó a la reclusa Gina Murphy en Orange Is the New Black, la exitosa serie de Netflix. 

6. Su obra

Tiene 13 libros publicados:

Firstborn (New American Library, 1968)

The house on Marshland (Ecco Press, 1975)

The garden (Antaeus, 1976) 

Descending figure (Ecco Press, 1980)

The triumph of Achilles (Ecco Press, 1985)  

Ararat (Ecco Press, 1990). Traducida al español 

The wild iris (Ecco Press, 1992). Traducida al español 

The first four books of poems (Ecco Press, 1995)

Meadowlands (Ecco Press, 1997)

Vita Nova (Ecco Press, 1999) 

The seven ages (Ecco Press, 2001). Traducida al español 

Averno (Farrar, Straus and Giroux, 2006) 

Proofs and Theories: Essays on Poetry (prosa publicada por Ecco Press, 1994) 

7. Su voz

Su poesía se centra en la dolorosa realidad del ser humano y aborda temas como la muerte, la infancia y la vida familiar.

Aquí, tres de sus escritos.

El jardín

En 1993 publicó este poema que recrea una escena terriblemente triste, sobre todo vista desde la distancia, desde la edad adulta en la que se comprenden ciertas grietas de la vida.

No puedo hacerlo nuevamente,

difícilmente soportaría verlo;

bajo la tenue lluvia del jardín

la joven pareja siembra

un surco de guisantes, como si

nadie lo hubiese hecho nunca:

los grandes problemas todavía

no han sido enfrentados ni resueltos.

Ellos no pueden verse

en el polvo fresco aún, empezar

sin ninguna perspectiva,

con las colinas al fondo, verdes y pálidas, nubladas de flores.

Ella desea detenerse;

él desea llegar hasta el fin,

permanecer en las cosas.

Mírala a ella tocar su mejilla,

pedirle una tregua, los dedos

ateridos por la lluvia primaveral;

en el pasto tierno estrellan rojos azafranes.

Aun aquí, aun en los comienzos del amor,

su mano al abandonar la cara

da una impresión de despedida,

y ellos se creen capaces de ignorar esta tristeza.

El vestido

En 1999 publicó Vita nova, con el que recibió el primer premio otorgado por los lectores del New Yorker, además del premio Bollingen. 

Se me secó el alma.

Como un alma arrojada al fuego,

pero no del todo,

no hasta la aniquilación. Sedienta,

siguió adelante. Crispada,

no por la soledad sino por la desconfianza,

el resultado de la violencia.

El espíritu, invitado a abandonar el cuerpo,

a quedar expuesto un momento,

temblando, como antes

de tu entrega a lo divino;

el espíritu fue seducido, debido a su soledad,

por la promesa de la gracia.

¿Cómo vas a volver a confiar

en el amor de otro ser?

Mi alma se marchitó y se encogió.

El cuerpo se convirtió en un vestido demasiado

grande para ella.

Y cuando recuperé la esperanza,

era una esperanza completamente distinta.

Amante de las flores

En Ararat (1990) nos encontramos el poema Amante de las flores

En nuestra familia, todos aman las flores.

Por eso las tumbas nos parecen tan extrañas:

sin flores, solo herméticas fincas de hierba

con placas de granito en el centro:

las inscripciones suaves, la leve hondura de las letras

llena de mugre algunas veces…

Para limpiarlas, hay que usar el pañuelo.

Pero en mi hermana, la cosa es distinta:

una obsesión. 

Los domingos se sienta en el porche de mi madre

a leer catálogos. 

Cada otoño, siembra bulbos junto a los escalones de ladrillo.

Cada primavera, espera las flores.

Nadie discute por los gastos. Se sobreentiende

que es mi madre quien paga; después de todo,

es su jardín y cada flor

es para mi padre. 

Ambas ven la casa como su auténtica tumba.

No todo prospera en Long Island.

El verano es, a veces, muy caluroso,

y a veces, un aguacero echa por tierra las flores.

Así murieron las amapolas, en un día tan solo,

eran tan frágiles…