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El retorno

Hacía calor. La maquillaban muy poco, porque su belleza y personalidad son naturales. Eran unos pequeños toquecitos para arreglar a Sissi Áñez. Eso sucedía adentro del set. Afuera, la gente protestaba durante 21 días. La comunicadora mostró una vez más de qué está compuesta y presentó los hechos noticiosos con responsabilidad a través de la nueva apuesta de EL DEBER, medio pionero en el streaming. Eso, en 2019. Ahora, está de vuelta. La magia de este formato la capturó y no la piensa soltar. Desde mañana, la dama de las noticias presentará todo el acontecer informativo, de lunes a viernes, a las 18:30 por las redes sociales del grupo comunicacional multimedia más influyente del país. Será ella, el set, la cámara y el público.

El alcance

EL DEBER es gigante en audiencia. Es el medio más seguido en las redes sociales y el más leído en el portal principal de noticias. Tiene 1.847.173 seguidores en Facebook y 647.087 en Twitter, mientras que en Instagram hay 201.258 personas que le dieron ‘seguir’ a la cuenta oficial.

El crecimiento de las audiencias ha dado pasos agigantados. De cuatro a 10 millones de usuarios en abril y de cuatro a 6,7 millones en septiembre. Además, EL DEBER es el grupo multimedia que más ha innovado en los últimos años en Bolivia. Hoy, presenta los sucesos a través de su edición impresa, su edición digital, su propia radio y ahora su streaming.

El streaming es usado por grandes medios en el mundo. Y EL DEBER se ha sumado a la tendencia. Durante 67 años de existencia este medio tuvo grandes transformaciones, pero ha cuidado bastante la calidad de la información y de sus productos.

Goza de gran credibilidad, confianza y aceptación. Es una de las marcas más respetadas a escala nacional y el primer medio de consulta por los bolivianos en el exterior y por otros medios del mundo. Está a la cabeza de Pedro Rivero Jordán (director), Juan Carlos Rivero (gerente general), Juan Carlos Rocha (director de contenidos), Mónica Salvatierra (jefa de redacción) y Roberto Dotti (jefe de información). Confiando en ese gran equipo y con la seguridad del máximo profesionalismo, calidad y tecnología, Sissi se lanza de nuevo al mundo de las noticias.


Ella, la elegida

Sissi se crió en un hogar de comunicadores y lleva 31 años relacionada con los medios. Ha logrado llevar una vida pública con identidad propia y marcada por su profesionalismo intachable.

Ella no quiere creérsela cuando le dicen que es una referencia periodística en las noticias. Prefiere tomarlo con calma. Respira. Y después lanza: “El día que piense que estoy preparada para hacer mi trabajo, no seré Sissi. Aún siento nervios en el aire y me pongo muy tensa. No es fácil estar expuesto y ahora con las redes sociales estamos sometidos al escrutinio permanente de la ciudadanía”.

Y sabe de eso. No es una nativa digital, pero aprendió a relacionarse con la tecnología. Ella es de la generación que tiene pudor de mostrar su vida ante millones de personas. Sí tiene Facebook, Twitter e Instagram, ya no se animó con TikTok. Todas son cuentas personales que usa de vez en cuando para mostrar esa línea seria que la ha acompañado siempre y que no está dispuesta a romper.



La dedicación

Tenía ocho años cuando presentaba ‘Miguitas de Ternura’ con su hermano, José Gary. Ya no recuerda cuál era la señal. Y tenía 12 cuando saltaba a la fama con ‘Notiniños’ en el entonces canal 13 Cruceña de Televisión. Después vendría ‘Visión Juvenil’ y su simbiósis definitiva con la pantalla chica, ‘Notivisión’. Tenía solo 17 años cuando su voz se desprendía de los televisores bolivianos. Y la imagen de Sissi se vería después por Bolivisión, Unitel y PAT.

Treinta y un años pasaron. Estuvo alejada de los medios. Pero, su rostro siguió vigente gracias a su labor como gerente de Comunicación y Responsabilidad Social Empresarial de Farmacorp. Aprendió a ver otro ángulo. Y aprendió, también, a mutar.

La evolución

Sissi sabe de cambios en su vida. Atravesó el siglo XX intacta. Ella hacía periodismo cuando los medios eran más arcaicos. Y continuó haciéndolo en un mundo distinto, de digitalización y grandes inventos. Su interés por aprender la llevó a mantenerse en vigencia.

“Uno se debe ir mejorando y mejorar, implica cambiar, quitar unas cosas, desaprender. Que no significa olvidar todo lo que hemos aprendido, sino deshacer cada una de las piezas que tenemos incorporadas como aprendizaje y ver con qué cosas me quedo y me sirven en este momento, y cuáles son las cosas que debo abandonar, porque me están impidiendo seguir avanzando”, dice.

Sissi cambió. Pero no canjeó por nada del mundo su forma de ser, sus valores, su esencia. Estos son elementos que no están en juego, que no se incorporan de la noche a la mañana, sino se adquieren cuando se recibe una adecuada educación en la casa.



La exposición

Sissi siempre fue tímida. Le gusta llevar una vida sin sobresaltos. Le gusta ser cauta cuando habla o al mostrarse en un evento. Ha tenido que aprender a lidiar con la otra Sissi, la pública. Y -revela- llegó un momento en que se reconcilió con su personaje y ‘eso fue lo más maravilloso’ que le pudo haber pasado en su vida.

Ella siempre ha sido autoreflexiva. “Para muchas personas les puedo resultar aburrida, yo la paso bien conmigo misma, me caigo bien. Me gusta quedarme en silencio, escucharme, cuestionarme, entenderme. Creo que me parece importante estar atento con uno mismo”, complementa. Esos encuentros consigo mismo han sido siempre fructíferos.

Lo que hay detrás

Nunca ha sido una mujer bolichera, pero sí le gusta la música. Cuando le apetece, baila y lo hace al son de un merengue o de otro ritmo musical. Cuando escucha algo de Avicii, prefiere quedarse en la silla nomás.

Le divierte juntarse con sus amigas, reír de todo y recordar anécdotas. También la llena de energía un encuentro familiar en medio de la naturaleza. Ella es el rostro de EL DEBER desde este lunes 21 de septiembre. Y la podés seguir desde tu ‘compu’, tu tablet o tu celular.

Sobre ella

Sissi Gabriela Áñez Sánchez nació el 29 de septiembre de 1977 en Santa Cruz de la Sierra. Sus padres son Raquel Sánchez y Jorge Ricardo Áñez. Tiene dos hermanos, José Gary (45) y Jorge Ricardo (37); y dos hijos, María René (19) y José Carlo Pomacusi (19). Es comunicadora social, periodista, conductora de televisión y radialista.

Backstage

La producción de Sissi fue espectacular. Estuvo a cargo del fotógrafo Sergio Chuquimia, la tienda exclusiva Rosa y Gris, la joyería Éclat de María Virginia Barrenechea, el decorador Francisco Mercado, el productor Duber Drew y el estilista Jimmy Paiba. Todos pusieron su gran talento profesional.