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Guabirá demostró otra vez que carece de jerarquía internacional. Este martes perdió ante Bahía, en Salvador, por 5-0, un resultado que pudo ser más amplio por la cantidad de situaciones de gol que desperdició el dueño de casa.

En su primer partido por la Copa Sudamericana cayó en casa por 1-3 ante Independiente de Argentina y lo que pasó en esta jornada en Brasil fue otra muestra de la fragilidad del equipo que dirige ‘Copito’ Andrada en un torneo con un nivel futbolístico muy diferente al doméstico.

Los azucareros no tuvieron argumentos sólidos para contrarrestar el juego del equipo bahiense pese a que a los 24 minutos tuvo la oportunidad de empatar el partido, con el penal que falló Juan Vogliotti, cuando ya perdía con el gol que marcó Alesson a los ocho minutos.

Esta situación clara de gol desperdiciada se dio cuando los rojos mostraban una reacción esperanzadora, pues cuatro minutos después el solitario Kevin Mina también estuvo cerca de marcar el empate.

Para encarar este compromiso, Andrada conformó una línea de cinco hombres en defensa en la que Nelson Amarilla, Víctor Galaín y Jefferson Ibáñez tenían la misión de anular a los delanteros Tony Anderson y Alesson.

No dio resultado la estrategia azucarera porque justamente fueron estos atacantes los que provocaron zozobra sobre el arco de Saidt Mustafá. A eso se sumó la fragilidad en la marca en el medio campo como también la falta de sostenibilidad en el juego cada vez que se tenía la pelota.

Bahía no fue un vendaval, pero fue efectivo cuando Guabirá le concedió licencia en defensa. A los 8 minutos, Alesson sacó provecho a un centro rasante de Anderson para abrir el marcador y una jugada parecida se dio a los 40’ cuando Juninho marcó de cabeza.

En el segundo tiempo, los rojos tuvieron una leve mejoría en los primeros minutos y eso dio pie para que asomen en un par de ocasiones sobre el arco brasileño con sendos remates de Luis Hurtado y Gustavo Peredo, que también estuvieron a tono con el bajo rendimiento del equipo.

A partir del doblete de Marcelo Ryan, que marcó a los 65’ y 70’, Guabirá apenas tuvo fuerza para sostenerse en la cancha. Más grave fue la situación cuando expulsaron al defensor Jefferson Ibáñez a los 76’, por doble amonestación.

Con esta desventaja, Bahía jugó a placer y por eso aumentó a los 79’ mediante Alesson, la figura del partido.

El tramo final fue deplorable para el representativo norteño, que padeció cada vez que su rival tenía la pelota y se enfilaba sobre el arco de Mustafá, que en varias ocasiones salvó la caída de su arco con oportunas intervenciones. De no haber sido así, la goleada pudo ser más dolorosa.


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