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Está feliz pues poco a poco se le están cumpliendo los sueños en el fútbol profesional. Su primer objetivo ya lo consiguió al debutar en Guabirá, el 8 marzo, de visitante en la derrota ante The Strongest por 6-2. Fue su primera convocatoria y jugó 45 minutos, luego de que un mes antes se incorporara a la primera. El defensor Maicol Gil Montenegro no se cambia por nadie, pese a que desde que está en el azucarero no tiene contrato y solo cobró un bono de 100 dólares, y de eso hace un par de días.

Por ello, para ganarse unos cuantos pesos debe seguir realizando el trabajo que hacía desde que estaba en las menores del rojo: cargar bolsas a los camiones. 

Con 18 años, no piensa quedarse y entrena duro para llegar a ganarse un puesto en el equipo de Víctor Hugo 'Copito' Andrada y jugar en la selección boliviana. “Es lo que busco y no voy a flaquear ahora. Por ello tengo que trabajar de cargador para que me alcance el dinero y pueda entrenarme”, dijo.

También se ha puesto como meta comprarle una casa a su abuela. “Mi abuelita Marcela es como si fuera mi madre y padre. Ella siempre estuvo auxiliándome en los peores momentos de mi vida. Siempre saca la cara por mí. Se merece esto y mucho más por el cariño que me da”, afirmó el jugador.

En el trabajo de cargador de alimentos de engorde de animales alza al hombro bolsas de entre 20 y 50 kilos de peso, un ejercicio que lo fortalece para frenar a los delanteros desde su posición de lateral izquierdo.  “Vamos bien con miras al reinicio de la temporada”, sostuvo Maicol, que durante las jornadas de trabajo puede llegar a ganar como máximo Bs 200.

A veces el ingreso económico es menor o en ocasiones no hay pega, y no le alcanza para los gastos diarios. Por ese motivo, tuvo que pedirle dinero por primera vez al club, que le dio 100 dólares. “Es que le prestaba a mis compañeros y ellos me dijeron que solicite que me paguen un bono en el club”, concluyó.