Opinión

OPINIÓN

Cara a cara

12 de septiembre de 2020, 11:52 AM
12 de septiembre de 2020, 11:52 AM

Las elecciones que vienen tienen de todo, menos tiempo. Ya salen los candidatos en camión, a pie y en las redes sociales proponiendo un país mejor, el que nunca tuvimos y el que prometen dar. Frotándose las manos de alegría algunos se mezclan entre la gente para estrechar la mano para cambiarlo por un voto. Con la franqueza que los caracteriza enfrentan la pandemia y los peligros del contagio, mientras los médicos, las enfermeras, los choferes y auxiliares los esperan con las puertas abiertas en los centros médicos, para darles su debida atención. Total, sobran camas, vacunas y tubos de oxígeno en todas las capitales y en los departamentos. Deberíamos aplaudirlos todos los días a las 19:00 y desde los balcones y edificios por su loable labor y servicio a la comunidad.

A pocos días del inicio de las eliminatorias al próximo Mundial de fútbol, hay más acción y desconcierto en la mesa dirigencial que en la propia cancha. A pesar de los compromisos que se vienen, dos rivales de jerarquía con varios campeonatos mundiales en su historial, la selección entrena a puertas cerradas, y escondiendo la gran sorpresa que dará de visitante en Brasil y de local ante Argentina. Mientras el hincha adivina formaciones y sueña con la nueva edición que se realizará desde el 21 de noviembre hasta el 18 de diciembre de 2022 en Catar, los dirigentes máximos del balompié boliviano tratan de ocultar los famosos 5.000 dólares que les dio de regalo el extinto mandamás en diciembre como regalo de Navidad. Nunca se nos ocurriría pedirles que se vayan todos, porque han demostrado forjar grandes logros que enorgullecen al hincha que habita, grita, sigue y sufre con la Verde en todo el territorio nacional.

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