Opinión

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"Patria o vida, venceremos"

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Carlos Dabdoub Arrien 6/8/2020 03:07

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Cada 6 de agosto, la memoria nos retrotrae a poco más de tres lustros de lucha por la independencia, cuando miles de hombres y mujeres expiraron repitiendo en “sonores cantares libertad, libertad, libertad”. Esta fecha nos hace volcar la mirada al pasado desde 1825. Son 195 largos años de vida que con los avatares que da la historia, fueron modelando aquello que llamamos “patria”, una palabra símbolo aunqueabstracta, cuyas raíces latinas, hacen alusión a lo paterno o a nuestros antepasados.

Para muchos, la patria no es simplemente el territorio, sino el “nomos”, es decir, todo aquello que hace referencia a ciertos códigos como los hábitos o costumbres conductuales, socialmente construidos con el tiempo por una población en un espacio más o menos bien delimitado, e históricamente ligados con dimensiones éticas, expresado en leyes que buscan un marco referencial para vivir en paz y armonía. La alternativa es el caos y el terrorismo material o psicológico, que Durkheim muy bien denominó anomia.

Ese amor fraternal a la patria se pone a prueba sobre todo en momentos difíciles, sean en guerras internacionales, conflagraciones internas, o bien, en desastres nacionales como sucede actualmente con la pandemia por el coronavirus. Ser patriota implica muchas cosas, sin embargo, existen muestras concluyentes que ensombrecen ese afecto o pasión por el terruño.

¿Cómo entender ese especial afecto a la patria, cuando hay hordas agresivas que bajo el lema “ahora sí, guerra civil”, bloquean caminos, destruyen ambulancias, agreden a médicos o enfermeras, que son el bastión de primera línea que defiende la vida de bolivianos? ¿En qué mentes cabe el verdadero sentido de patria cuando se conoce la inconducta de servidores públicos y cómplices civiles que cometen delitos, como el famoso y triste negociado de los respiradores y otras transgresiones contra el estado o a los derechos de los ciudadanos? ¿Qué significado tiene el llamarse patriota para aquellos dirigentes u órganos del estado, que insisten en comicios generales, poniendo en riesgo la vida de los habitantes? ¿Qué decir de gentes imprudentes e irresponsables que obligados por cabecillas insensatos y desquiciados, obedientes títeres y pajes  de la paga de un fugitivo, obligan a sus sectarios a marchar, exigiendo elecciones cuando está de por medio la propia salud de ellos y sus familias?

Pero no todo es aciago ni funesto. En esta coyuntura tan compleja, recientemente vimos con profundo abatimiento ejemplos de entereza como la inmolación de autoridades sanitarias cruceñas -queridísimos amigos al fin-, militares, policías, bomberos y funcionarios sanitarios, que ofrendan sus vidas por la salud de su pueblo. Ellos son modelos de verdaderos patriotas que se convierten en íconos de nuestra comunidad, por el ferviente servicio al país. También hay grupos humanos solidarios, que venciendo vicisitudes, ingresan a los hogares más humildes, llevando alimentos o medicamentos, mientras que maestros, colegios y universidades se capacitan y se fortalecen para ofrecer una educación adecuada a esta nueva realidad.

La construcción de una patria feliz, orgullosa de sí misma, también se hace desde sus cimientos, que son los propios ciudadanos, las ciudades y las regiones, cada una de ellos aportando con sus energías e identidades. Todo ello hace que la diversidad de nuestras culturas, sean las fortalezas de  aquello que conforma nuestra bolivianidad, otra inconcreta palabra, que no se ve pero que se siente profundamente. 

Sueño porque a partir de este 6 de agosto de 2020, desde todos los confines del Santa Cruz indómito y rebelde que conocemos, brote un mandato de paz y de concordia entre todos los bolivianos y que retumbe cual tambores y cornetas en los cuatro puntos cardinales del país.

Que “Patria o vida venceremos” sirva para rendir al coronavirus y a la trillada y marchita consigna “Patria o muerte, venceremos”, que tantas heridas lacerantes han dejado a la familia boliviana. ¡Loas por una patria unida, diversa y sin odios en el día de nuestra independencia!