Impreso

¡Pobre Cerro Rico!

Juan José Toro M 17/9/2020 12:10

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Así de clara es la cosa: el Cerro Rico de Potosí se está hundiendo.

La advertencia no es nueva ni el hecho es un descubrimiento pues los potosinos vemos diariamente cómo se modifica la forma de la legendaria montaña.

La diferencia es que nunca, antes de ahora, habíamos tenido tantas pruebas para probar ese hundimiento. Y si ahora hay pruebas que antes no se podía conseguir es porque el esquema que se armó para posibilitar la explotación de cargas de la cúspide del Cerro Rico creció a tal punto que ya no se puede ocultar más. De hecho, todo comenzó con un audio filtrado que desató toda una tormenta de información que solo un medio está canalizando para ofrecérselo diariamente al público: el periódico El Potosí.

Esa información, alimentada con imágenes de satélite, señala inequívocamente que los hundimientos denunciados en años anteriores han empeorado.

Los hundimientos son el resultado de 475 años de explotación de minerales pero podrían detenerse si se asume medidas destinadas a la preservación de la montaña, sin que eso signifique dejar sin trabajo a los mineros que trabajan en ella. Con ese criterio, la Unesco incluyó a Potosí en la lista de patrimonio en riesgo en 2014. Se advirtió a las autoridades de entonces que, si no se detenía el deterioro paulatino, se retiraría a Potosí de la lista del patrimonio mundial. La gente conoce a eso como “perder el título de patrimonio de la humanidad”.

El deterioro no se ha detenido sino que, por el contrario, ha empeorado.

La investigación de El Potosí ha puesto en evidencia que los trabajos de explotación ilegal de cargas del Cerro Rico se han multiplicado a tal extremo que son ejecutados 24 horas al día.

El Decreto Supremo 27787 prohíbe trabajos encima de la cota 4.400; es decir, en la cúspide, y le da la tarea de impedir esas labores a la Corporación Minera de Bolivia (Comibol). La investigación ha puesto en evidencia que la autarquía se ha convertido en parte del esquema que explota las cargas oxidadas de la cúspide, que son comercializadas a buen precio.