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El campeonato boliviano volverá a tener al Sur del país a pleno con representantes de las tres regiones más cercanas a la frontera Argentina, Tarija con el límite marcado por Yacuiba y Bermejo, Potosí con Villazón, y Chuquisaca con Macharetí, ese pedazo que cruza el Chaco, entre Boyuibe y Villa Montes.

Los potosinos están hace mucho tiempo. Dejaron de ser los equipos que participaban sin menor aspiración en los torneos nacionales, con equipos tradicionales como Independiente Unificada, Wilstermann Cooperativas, 1º de Mayo, Universitario, Bamin y Municipal.

Real Potosí representó ese cambio desde que llegó a la Liga del Fútbol Profesional en 1998. Fue campeón del Torneo Apertura en 2007, y varias participaciones en Copa Libertadores y Copa Sudamericana. Nunca descendió en los veinticuatro años en la división superior.

Contrató a un entrenador español, Alex Pallarés, y apuesta por jugadores de distinta nacionalidad para contar con un mejor equipo que el año pasado.

Nacional subió (2008), bajó (2009) y regresó (2010) para mantenerse. No salió campeón aún, pero es un animador importante. Este año está otra vez en la Copa Sudamericana.

Tiene a Álvaro Peña como entrenador, y retornó el goleador colombiano Harold Reina.

Sucre recuperó el lugar tras largos diecisiete años con el regreso de Independiente (1981- 1983 y 1990-2003), un viejo conocido que estuvo ausente todo ese tiempo, y que había sido “liguero” esa misma cantidad de años, ocupando el lugar que correspondió a Stormers, a Magisterio Rural, y a Universitario.

Stormers, el que tuvo alguna vez en sus filas a Adolfo Flores, Batista, Veizaga, Telchi, Camargo, y Sanz, fue fundador de la Liga en 1977, estuvo seis temporadas, en dos etapas (1977-1980, 1995-1996). Bajó y nunca más retornó. Magisterio sólo estuvo un año, en 1985.

La “U” fue un ilustre representante de los chuquisaqueños. Fue dieciséis años integrante de la Liga del Fútbol Profesional, lapso en el que logró dos campeonatos, en 2008 y 2014. Es el universitario más exitoso de todos en el país.

Independiente, el de la Conmebol 1999, con Illanes, Villegas y Mauro Blanco, con Marcelo Robledo al frente, el entrenador que lo ascendió, está armando un nuevo equipo para hacer frente a las exigencias de la División Profesional, con la experiencia del atacante argentino Martín Prost y la del mediocampista brasileño Marcelo Gomes, entre otros.

Tarija está otra vez en el fútbol profesional con Real Tomayapo, que sigue los pasos de Ciclón de La Pampa, Unión Central y Petrolero de Yacuiba. El campeón de la Copa Simón Bolívar recuperó el sitial de los chapacos tras tres años de ausencia.

Ciclón, el de los Tolay, Aramayo, Villamil, Palacios y Ceballos, estuvo 11 años en la Liga, ascendió en 1985, bajó en 1995, regresó en 2014/2015, y descendió ese mismo año.

Unión Central estuvo 8 años (1999-2006). Aquel de Liberman, Delfino, y compañía, no retornó nunca, desapareció y fue refundado como Unión Tarija.

Petrolero, un club joven de Yacuiba, tomó la posta. Participó cuatro temporadas en la Primera división (2012/2013, 2014-2017). Tomayapo apuesta a una base tarijeña, pero incorporó al brasileño Nilton, ex Inter y Cruzeiro de Brasil, y al uruguayo William Ferreira, ex goleador de Bolívar.

El mapa futbolero cambió su fisonomía con estos nuevos equipos. El campeonato será un poco más nacional, con siete de sus nueve departamentos en competencia. Otra vez el Sur está bien representado.

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