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Saúl Lara, exministro de Gobierno de la gestión de Carlos Mesa y jefe de campaña de Comunidad Ciudadana (CC), confirmó ayer que recibió y devolvió llamadas telefónicas a Luis Fernando Humérez, quien se presentó como “testigo clave” en el caso de la compra con supuesto sobreprecio de 170 respiradores españoles y terminó imputado y con detención preventiva en la cárcel de San Pedro.

Un reporte realizado por fuentes de la investigación del caso respiradores advirtió que Lara recibió 52 llamadas de Humérez, mientras que él lo llamó en 27 ocasiones.

El exministro y alto dirigente de CC admitió que efectivamente Humérez lo llamó en varias ocasiones, y que él devolvió algunas de ellas, “la verdad es que no recuerdo cuántas”.

Según Lara, Humérez se presentaba “como asesor o dirigente de organizaciones sociales y algunas organizaciones cívicas de las provincias del departamento de Cochabamba”.

“En pocas palabras, mencionaba que sus bases estaban muy decepcionadas del proceso político anterior, y quería encontrar lazos de comunicación para encarar el proceso de la reorganización de los municipios, en las subnacionales, en adelante. Lo escuchamos y lo atendimos y coincidimos en que ese reordenamiento era necesario”, dijo.

Aseguró que personalmente no lo conoce, "sólo por la televisión, las fotos, obviamente porque fue dirigente del club Wilstermann. Yo fui docente en la Universidad Mayor de San Simón, de Cochabamba, hace muchos años atrás, y su padre, Alberto Humérez, economista, sigue como catedrático de esa facultad. Puedo decir que es amigo, aunque no lo veo hace mucho”.

Lara también manifestó que en otras conversaciones tocaron la división del movimiento cívico de Cochabamba, que efectivamente tiene dos cabezas, y una de ellas es precisamente el padre de Humérez. “Le pido que sea muy claro. No tengo ninguna relación, ni profesional, ni política ni de negocios, ni de reuniones con el señor Luis Fernando Humérez, tampoco con su familia”.

El desdoblamiento de llamadas destapó que entre enero y mayo de este año, Humérez tuvo 141 contactos, 119 salientes y 22 entrantes, con cuatro personajes claves del MAS: el expresidente Evo Morales; el exministro de Gobierno Carlos Romero; el dirigente cocalero Andrónico Rodríguez y el exasambleísta y expresidente de la Cámara de Diputados, Edmundo Novillo. 

Según la información proporcionada, el exmandatario refugiado en Buenos Aires (Argentina), recibió 19 llamadas de Humérez, y Evo lo llamó en 10 ocasiones. De hecho, es el que más veces marcó al número del “testigo clave”. Andrónico Rodríguez recibió 50 llamadas; Edmundo Novillo, 36, pero cada uno de ellos llamó tres veces a Humérez. Mientras, el exministro Carlos Romero recibió 14 llamadas y él llamó al "testigo clave" en seis ocasiones.

En su declaración informativa ante la justicia, Humérez apuntó al exdirector jurídico del Ministerio de Salud Fernando Valenzuela (también recluido en San Pedro), como la persona que vinculó al Ministerio de Salud con él y otros dos intermediarios durante el proceso de compra de los respiradores.

Esos intermediarios, según la versión de Humérez, fueron el abogado Wálter Zuleta (que fue defensor de Gabriela Zapata), quien a su vez se vinculó con Iñaqui García, representante de la empresa GPA Innova, que terminó vendiendo los respiradores al Ministerio de Salud con un supuesto sobreprecio.