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Juan Carlos Salvatierra es un piloto exitoso que tiene cuatro campeonatos ganados a escala internacional. El primero fue el Mundial de Rally Cross Country en 2013, en la categoría motos +450 cc; el segundo lo logró en 2018 al ganar el Campeonato Latinoamericano de Rally, categoría cuadriciclos; el tercero fue en 2020 al consagrarse en el Campeonato Mundial de Desierto, en la categoría Pro Moto Ironman en motos y el cuarto repitió hace pocos días en el Mundial de Desierto.

Cada uno de esos campeonatos tienen un lugar especial en la vida de Chavo Salvatierra, pero reconoce que este último tiene un sabor mucho más especial.

“De los cuatro títulos internacionales que tengo, me quedo con el último, por mi desempeño, por la forma que lo afrontamos, por el trabajo, por lo difícil y sufrido que fue. Trabajé en el aspecto físico y mental, porque no es fácil estar más de 35 horas sin dormir y corriendo por un camino quebrado metro a metro”, dijo Salvatierra.

Para lograr el bicampeonato, Chavo tuvo que participar en las cuatro fechas que comprende el Campeonato Mundial de Desierto. En la Baja 250 de San Felipe fue segundo en el mes de abril, y luego ganó la Baja 500, la Baja 400 y la Baja 1000, que se disputaron en junio, septiembre y noviembre, respectivamente.

Como en todas las competencias el ganador de una prueba es el que emplea menos tiempo, pero estas carreras tienen una particularidad, son largas y eso implica que los participantes si llegan a tomarse un descanso su tiempo sigue corriendo por lo tanto tratan de parar lo menos posible.

En el caso del boliviano, para coronarse campeón de esta temporada, venció la última fecha, la Baja 1000. Una carrera de casi 2.000 km para la cual empleó un tiempo de 35 horas y 42 minutos.

Chavo cuenta que había planificado 21 paradas, de tres a cinco minutos, para toda la prueba con el fin de recargar combustible; además de tres paradas de unos 20 minutos para mantenimiento de la máquina y para que el piloto pueda alimentarse, hacer ejercicios de activación, hidratarse, ir al baño, entre otras cosas.

Durante la competencia algunas cosas cambiaron y llegó a hacer 19 paradas, pero reconoce que lo más duro es no poder dormir en todo ese tiempo.

No solo se trata de estar despierto durante las 35 horas y algo más de carrera, sino que el piloto está despierto desde unas horas antes de la competencia y una vez que finaliza la misma todavía uno queda despierto por unas horas más. O sea que en total yo no dormí entre 39 y 40 horas”, cuenta Chavo Salvatierra.

Además de los cuatro campeonatos internacionales ganados, el motociclista cruceño también tiene otros logros fuera de nuestras fronteras, como el haber ganado el Rally de los Faraones en Egipto, en 2014, competencia que fue parte del Campeonato Mundial de Croos Country, en la categoría 450 cc.

También fue vencedor del Desafío Ruta 40 en Argentina, en 2013, en la clase +450 cc. Su mejor posición en el Dakar lo logró en 2017 al ubicarse en el décimo lugar en motos. Y en los campeonatos nacionales ostenta nueve títulos en la modalidad cross en diferentes categorías.

Tiene 40 años (23 de abril de 1981), mide 1,70 metros y pesa 72 kg. Casi toda su vida está dedicada al motociclismo y no se le pasa por la cabeza el retiro.

“No estoy preocupado en ponerme un límite, mientras me sienta fuerte rápido y pueda conseguir el apoyo económico necesario para lograr los objetivos hay que aprovechar la vida”, expresó a DIEZ.

Reconoce que lo más complicado es estar lejos de la familia por muchos días en carreras que son largas y de alto riesgo, pero cuenta con el apoyo de su familia.

“Tengo el apoyo familiar y sobre todo de mi esposa (María Fernanda Cabrera). Ella se queda a cargo del trabajo, de la casa, de mis hijas y de todo, si no fuera así no podría correr, ella es parte fundamental de que yo pueda hacer esto que me gusta”, se sinceró.

Para 2022 es un hecho que seguirá corriendo, aunque aún no tiene definido en qué competencias participará e incluso no está confirmado que vaya a buscar el tricampeonato en el Mundial de Desierto.

“Está en mi mente correr el Campeonato Mundial de Desierto, pero aún no lo hemos confirmado, hay que hablar con el equipo KTM que me da el apoyo logístico y me proporciona el taller en México, además hay que adquirir una nueva moto, porque la máquina con la que gane este año es la misma que utilice en 2020, está en buen estado, pero si queremos pelear el título tenemos que renovar la moto”, comentó Chavo.

Algo que es fundamental para participar en competencias internacionales es el apoyo económico y el bicampeón mundial reconoce que al apoyo que recibió este año paradójicamente fue menor que el año pasado cuando aún no era campeón mundial y no llegaron a cubrir sus gastos.

“Pensé que este año iba a tener más apoyo, porque el año pasado logré el título mundial, pero pasó lo contrario, disminuyó, siendo que conseguí un campeonato importante. Tengo la percepción que la gente lo dio por hecho que podía obtener el bicampeonato”, finalizó.

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