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La Fórmula 1 regresa al legendario circuito italiano de Imola por primera vez desde 2006 para un Gran Premio de Emilia Romaña disputado en dos días (sábado y domingo) en lugar de tres y a la espera de un récord para Mercedes.

Al término de esta 13ª prueba (de 17 en total), la escudería británica puede celebrar un séptimo título consecutivo de constructores, uno más que Ferrari entre 1999 y 2004.

En la clasificación, las Flechas de Plata suman 209 puntos más que Red Bull. Con 176 puntos de ventaja el domingo se proclamarán campeonas. Para impedirlo, la escudería austríaca tendría que sumar 34 puntos más que su rival. Un reto difícil, porque esta temporada solo ha superado a Mercedes una vez... y por un punto.

El título de pilotos, en cambio, deberá esperar al menos a la próxima carrera en Turquía, el 15 de noviembre.

Con 77 puntos de ventaja sobre su compañero finlandés Valtteri Bottas y 94 sobre el neerlandés Max Verstappen (Red Bull) -los únicos que aún tienen opciones matemáticas- Lewis Hamilton (Mercedes) está cerca de un segundo récord: el de siete coronas mundiales, las mismas que el alemán Michael Schumacher.

Para ceñirse la corona en Estambul, al británico le bastará con tener 78 puntos de ventaja sobre sus rivales al término del GP turco. Por tanto, si suma un punto más que Bottas en dos carreras, y no concede 16 a Verstappen, Hamilton será campeón.

Nombre mítico de la historia de la F1, Imola acogió 27 Grandes Premios entre 1980 y 2006. El finlandés Kimi Räikkönen (Alfa Romeo) es el único de la parrilla que ha competido en la categoría reina en el circuito en el que falleció el brasileño Ayrton Senna en 1994, durante un fin de semana negro que también le costó la vida al austríaco Roland Ratzenberger.

En junio, los pilotos AlphaTauri, el francés Pierre Gasly y el ruso Daniil Kvyat, realizaron allí una corta sesión de ensayos para preparar la temporada.