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De la eclosión en la primera línea internacional de la sudafricana Caster Semenya en el Mundial de Berlín-2009 a la validación del reglamento de la IAAF (ahora World Athletics) por la justicia suiza, el derecho a competir de las atletas hiperandróginas lleva 10 años de batalla mediática, científica y jurídica:

- 2009: La revelación Semenya -

En el Mundial de atletismo de Berlín, en agosto de 2009, una joven sudafricana de 18 años, con aspecto musculado, se convirtió en una protagonista inesperada del evento. Desconocida un año antes, Caster Semenya, hiperandrógina por una tasa elevada de hormonas sexuales masculinas, se presenta como favorita de los 800 metros femeninos, tras una progresión cronométrica fulgurante.

La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) anunció a unas horas de la final que investigaba sobre el género sexual de la atleta. Semenya ganó el título en la capital alemana y el presidente de su país, Jacob Zuma, denunció la actitud de la IAAF, considerándola "una humillación".

Después de Berlín, Semenya no pudo competir durante once meses, el tiempo que llevó estudiar los "test de feminidad", que se mantuvieron en secreto y que fueron traumáticos para la joven deportista. Caster Semenya pudo volver a competir en julio de 2010.

- 2011: un primer reglamento -

En mayo de 2011, la IAAF puso en funcionamiento un primer reglamento para la participación de las atletas hiperandróginas en las competiciones femeninas y fijó un umbral de testosterona de 10 nanomoles por litro de sangre.

Caster Semenya, que debe seguir un tratamiento de medicamentos para poder correr, se proclamó de nuevo campeona del mundo en 2011 y luego campeona olímpica en 2012 (fue segunda en la meta, pero se benefició luego de la descalificación por dopaje de la rusa Mariya Savinova), antes de pasar a un lugar más discreto.

En julio de 2015, la velocista india Dutee Chand recurrió al TAS, que suspendió el reglamento de la IAAF. El TAS dio dos años a la organización para presentar un estudio científico que probara la superioridad de las atletas hiperandróginas.

Semenya, liberada de su tratamiento, se proclamó campeona olímpica en agosto de 2016 en Rio y luego campeona mundial, un año más tarde en Londres.

- 2017: la IAAF insiste -

En julio de 2017, la revista médica British Journal of Sports Medecine publica un estudio encargado por la IAAF que demuestra que las mujeres con tasas de testosterona más altas tienen una ventaja "significativa" en varias disciplinas.

En abril de 2018, la IAAF instaura un nuevo reglamento que impone a las mujeres "hiperandróginas" o a las que tengan "diferencia de desarrollo sexual (DSD)" que hagan bajar, mediante medicación, sus tasas de testosterona por debajo de 5 nanomoles por litro, para participar en pruebas internacionales desde los 400 metros a la milla (1.609 metros).

La IAAF insiste en la necesidad de "preservar la igualdad de oportunidades en el seno de las competiciones de atletismo".

- 2019/2020: la justicia desestima a Semenya -

En junio de 2018, Caster Semenya recurre al TAS, apoyada entre otros por la ministra sudafricana de Deportes, Tokozile Xasa.

En febrero de 2019 expertos comparecen en las audiencias. La IAAF defiende su posición en favor de su estudio, cuyas conclusiones son puestas en duda especialmente por científicos de la Universidad de Bath (Inglaterra).

La ONU aborda en marzo el asunto del reglamento de la IAAF, que "podría no ser compatible con las normas y reglas internacionales relativas a los Derechos Humanos".

El 1 de mayo de 2019, el TAS anunció el rechazo del recurso de la sudafricana, pero dictó que la federación debía modificar su reglamento.

El reglamento entra en vigor el 8 de mayo de 2019. Semenya interpuso un recurso el 29 de mayo ante el tribunal supremo suizo, que suspende provisionalmente dos meses el nuevo reglamento, hasta finales de julio. Esto impide a la sudafricana defender su título mundial en Doha (27 septiembre-6 octubre).

En marzo de 2020, Semenya anunció su voluntad de clasificarse a los Juegos de Tokio, aplazados a 2021, pero en los 200 m, una distancia no afectada por el reglamento.

El 8 de septiembre de 2020, el tribunal supremo suizo rechaza el recurso de Semenya, quien asegura que "continuará luchando por los derechos de las atletas femeninas, sobre y fuera de la pista".