Escucha esta nota aquí

Embalada tras conquistar recientemente la Liga de las Naciones, la selección masculina de voleibol de Brasil es una de las opciones a medalla más sólidas del exanfitrión de los Juegos Olímpicos para Tokio-2020, donde defenderá el oro logrado en Rio-2016.

La victoria contra Polonia (3-1) en la final de la Liga de las Naciones, en Italia, convirtió a Brasil en la primera selección que gana las 'seis coronas', es decir, todos los principales torneos del voleibol masculino mundial.

Son tres oros olímpicos, tres mundiales, tres Copas del Mundo, cinco Copas de Campeones y nueve Ligas Mundiales, el torneo que cambió su nombre y formato en 2018 para dar lugar a la Liga de las Naciones, en el palmarés de Brasil.

- Siete campeones olímpicos -

En Japón, la 'canarinha' buscará reeditar el oro logrado en Rio de Janeiro-2016.

Lo hará con hasta 7 jugadores que estuvieron en esa cita olímpica (Bruninho, Wallace, Lucarelli, Douglas Souza, Mauricio Borges, Lucao y Mauricio Souza), aunque sin la que fue su cara más conocida en este siglo: el técnico Bernardinho Rezende, quien tras lograr su segundo oro como técnico dejó el banquillo de la selección, que dirigió entre 2001 y 2017.

- Un técnico 'resucitado' -

Su sustituto, Renan Dal Zotto, llegará 'resucitado' a Tokio tras haber superado la Covid-19. Exestrella mundial de voleibol, Dal Zotto, de 60 años, corrió riesgo real de muerte por el virus.

Internado en abril en un hospital de Rio de Janeiro, fue intubado dos veces, recibió una traqueotomía (cuando no se puede hacer una tercera intubación), fue operado de emergencia por una trombosis en la arteria femoral, con colocación de un stent, y padeció una infección pulmonar por una bacteria superresistente.

Durante los 36 días que estuvo en el hospital, admitió que "hice muchos viajes durante este tiempo, y en dos de ellos, tuve la convicción que estaba muerto".

Tras perder una cuarta parte de su peso, ahora intenta a contrarreloj acelerar su rehabilitación para poder dirigir a Brasil en Tokio.

"Ahora quiero restablecerme físicamente. Algunos días más y lo conseguiré. Mi foco es, sin ninguna duda, la medalla olímpica. Y si es posible, la de oro", afirmó Dal Zotto en una entrevista tras dejar el hospital.

Debido a la rehabilitación de su entrenador, Brasil estuvo dirigida en la Liga de las Naciones por el asistente Carlos Schwanke, quien a lo largo del torneo intentó repartir los minutos para que el equipo, tras un año sin jugar, cogiera el ritmo.

Conscientes de su favoritismo en Tokio, los jugadores brasileños llegan confiados a la cita olímpica tras ganar la Liga de las Naciones.

"Creo que ganar la Liga de las Naciones es importantísimo. Es, digamos, un preolímpico. Estuvimos un año entero sin jugar una competición, sin tener partidos con la selección. Fue una buena prueba y una gran preparación para los Juegos Olímpicos", comentó Wallace, elegido MVP de la competición, al lado del polaco Kurek.Para otra de las estrellas del equipo, el levantador Bruninho, la Liga de las Naciones fue de gran importancia para la selección brasileña.

"Fue muy importante por el entendimiento, ganar rodaje entre todos los jugadores. Jugar a un alto nivel. Es importante por esto. Hicimos lo mejor como siempre. Entramos siempre para ganar. A veces lo conseguimos, otras no, pero esta vez, ganamos. Vamos a centrarnos porque Tokio llega enseguida", dijo. 


Comentarios