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Aunque su temporada ha sido irregular, sobre todo en la tierra batida, la española Garbiñe Muguruza, número tres del mundo, afronta el reto de Roland Garros con la tranquilidad de no tener que defender el título que venció en 2016.

 En la víspera de que el cuadro principal del torneo eche a andar, Muguruza, de 24 años, parte como una de las favoritas en una edición que cuenta con el regreso de dos glorias del tenis mundial: la estadounidense Serena Williams y la rusa Maria Sharapova.

 "Este año es diferente al pasado, cuando defendía el título. Había entonces más presión. También he cambiado un poco mi mentalidad. Este año creo que estoy más relajada", apostilló la hispano-venezolana, quien en 2017 falló en su defensa al título al ceder en los octavos de final ante la francesa Kristina Mladenovic.

 Sin embargo, la mejor raqueta española viene de cumplir tres decepcionantes actuaciones en tierra batida en los torneos de Sttutgart, Madrid y Roma.

 La ganadora del Wimbledon de 2017 solo tiene en su haber un trofeo esta temporada, el conseguido en la superficie dura de Monterrey (México).

 En unas declaraciones difundidas por la organización del Roland Garros, una leyenda del tenis mundial, la checa Martina Navratilova, consideró que Muguruza ha tenido "altos y bajos" este curso, por lo que no la situó como la gran favorita.

 Para Navratilova, dos veces ganadora del Roland Garros, la ganadora "más probable" es la actual número uno del mundo, la rumana Simona Halep, quien estaría frente a frente a la española en unas hipotéticas semifinales.

 "Está en el número uno, fue la finalista el año pasado y juega en su superficie favorita", resumió la checa acerca de la tenista rumana, a la que se le resiste un "Grand Slam".

 Además, la hispano-venezolana no tuvo la suerte de cara en el sorteo del jueves que la emparejó en la primera ronda del Roland Garros con la rusa Svetlana Kuznetsova, campeona en 2009 y actual 42 del mundo.

 "Es un buen primer cruce. No importa contra quién juegas porque será un partido difícil igualmente", terció Muguruza, quien el pasado año también debutó en París ante otra antigua campeona, la italiana Francesca Schiavone.

 Pero en una categoría tan abierta como la femenina todo es posible y otros nombres como el de la danesa Caroline Wozniacki (número dos), la ucraniana Elina Svitolina (cuarta), la checa Karolina Pliskova (sexta) o la vigente campeona, la letona Jelena Ostapenko, tiene papeletas para vencer.

 También tendrán una palabra a decir las dos dominadoras del torneo de la última década, las exnúmero uno Serena Williams (ganadora en 2013 y 2015) y la rusa Maria Sharapova (2012 y 2014).

 Serena, figura mundial del tenis que a sus 36 años acumula 23 "Gran Slam", entró en el cuadro principal con ránking protegido -no sumó puntos varios meses por una baja de maternidad- y se medirá a la checa Kristyna Pliskova (70).

 Las probabilidades de que la estadounidense (actual 453 del mundo) se adjudique un nuevo Roland Garros -sería el cuarto en su cuenta- son muy reducidas, pues, desde que reapareció en las canchas en marzo de este año, solo ha jugado cuatro encuentros y ninguno de ellos en arcilla.

 Sharapova, de 31 años y antigua número uno del mundo, disputará de nuevo Roland Garros después de perderse 2017 y 2016 debido a una sanción de 15 meses por dopaje y se retará en esta primera ronda a la holandesa Richel Hogenkamp (134).

 La rusa, semifinalista en Roma, viene de escalar once puestos en la WTA y es vigésima novena del mundo.

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