Escucha esta nota aquí

El griego Stefanos Tsitsipas alcanzó este miércoles por tercera vez la semifinal del Abierto de Australia con una contundente victoria en tres sets contra el italiano Jannik Sinner (6-3, 6-4, 6-2).

El número cuatro del mundo desplegó su mejor tenis de lo que va de Grand Slam y no dio opción al joven italiano, décimo del ranking ATP con solo 20 años, que sucumbió en apenas 2 horas y 6 minutos.

Ahora, el griego de 23 años se queda a un solo partido de su segunda final en un Grand Slam, tras la de Roland Garros en 2021, que perdió en cinco sets contra Djokovic.

Su último obstáculo antes del domingo será el ruso Daniil Medvedev, número dos mundial, que llegó a salvar una bola de partido y ganó en cinco sets este miércoles al canadiense Felix Auger-Aliassime (9º), por 6-7 (4/7), 3-6, 7-6 (7/2), 7-5 y 6-4, en 4 horas y 42 minutos de batalla.

"Mi humildad me ayudó mucho hoy. Sabía que salía a la pista para enfrentarme contra un muy buen jugador", afirmó. "Me centré en mis mejores disparos y salió mejor de lo que pensaba", añadió.

Ni siquiera una interrupción del partido por una tormenta estival distrajo a Tsitsipas, que no concedió ni una sola oportunidad de punto de break al italiano y le rompió el servicio en los cuatros puntos de break que dispuso.

Por su parte, la estadounidense Danielle Collins y la polaca Iga Swiatek vencieron sus respectivos duelos y ahora se enfrentarán en las semifinales.

Collins se impuso en un duelo intenso contra la francesa Alize Cornet, jugado bajo un calor sofocante en el Rod Laver Arena de Melbourne con un marcador de 7-5, 6-1.

A su vez, Swiatek comenzó perdiendo el primer set de su partido contra la estonia Kaia Kanepi para terminar venciendo con marcador de 4-6, 7-6 (7-2), 6-3, en un partido que se extendió por tres horas.

Para Cornet fue la primera vez que disputó unos cuartos de final de Grand Slam tras 17 años de intentarlo, pero no logró avanzar.

"Se siente increíble, especialmente después de los problemas de salud que he tenido", comentó Collins, de 28 años, tras su victoria.

"Poder volver a este nivel y poder competir como lo he hecho y estar como estoy físicamente ha sido una gran recompensa", agregó.

Collins se ha visto en gran forma desde que fue operada en abril para tratar una endometriosis.

Desde entonces regresó para ganar los títulos de la WTA en San Jose y Palermo, y ahora equiparó su marca de 2019 en el Abierto de Australia, la única otra vez que alcanzó una semifinal de un torneo Grand Slam.

Por su parte, Swiatek, de 20 años, lamentó que "tuve tantos puntos de quiebre (nueve) en el primer set que siento que dejé pasar mis opciones".

"Estaba bastante molesta, debí estar enfocada en el próximo punto. Eso fue lo que hice en el segundo set", declaró la polaca tras su victoria.

Comentarios