Buenos Aires, 17 jun (EFE).- El defensor argentino Facundo Medina, que debutó este martes con Argentina en el Mundial 2026, nació en el mismo barrio popular que Diego Maradona y pasó su infancia recolectando cartones con su familia para subsistir.
Medina pasó su infancia jugando fútbol en los precarios campos de juego del barrio de Villa Fiorito, al sur de la ciudad de Buenos Aires, y revolviendo la basura con su familia en busca de trozos de cartón que luego vendían.
"Tuve que agarrar un carrito y salir a laburar (trabajar), cartoneaba. Salía con mi familia, con mis tíos", relató hace algunos años el futbolista en una entrevista.
El recorrido desde aquellas jornadas en Villa Fiorito hasta la élite del fútbol mundial quedó reflejado en sus palabras tras su debut mundialista de este martes, en el que hizo un buen papel en el lateral izquierdo. Emocionado, el defensor declaró: "Siempre es un orgullo llevar esta camiseta, representamos un país entero y yo represento a mi familia, a mi mamá".
La convocatoria de Medina para este mundial fue la principal sorpresa de la lista de Lionel Scaloni, quien había utilizado mayormente a Marcos Acuña como alternativa al lateral izquierdo titular, Nicolás Tagliafico.
La lesión de Tagliafico durante los amistosos preparatorios para la competición abrió la puerta a una titularidad de Medina, jugador poco conocido en Argentina.
En su país, el defensor, que habitualmente se desempeña como zaguero, surgió de la cantera del River Plate previo a su traspaso a Talleres en 2018.
Su buen desempeño en el club cordobés le valió su traspaso dos después al Lens francés, donde disputó cinco temporadas antes de pasar al Olympique de Marsella.
Medina ya había integrado las selecciones Sub-20 y Sub-23 de Argentina, con las que disputó un mundial juvenil, un sudamericano, unos juegos panamericanos y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Su debut en la selección mayor llegó en octubre de 2020, durante las Eliminatorias para Catar 2022, competición a la que finalmente no fue convocado.
Desde entonces, su evolución en la Ligue 1 y su adaptación a distintas posiciones defensivas lo consolidaron como un recambio confiable para Scaloni en las eliminatorias, donde tuvo actuaciones destacadas que le permitieron sellar el pasaje a Estados Unidos y cumplir el sueño de vestir la celeste y blanca en un Mundial. EFE