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Cada vez más estados y municipios brasileños ignoran los llamados del presidente Jair Bolsonaro para “enfrentar el virus como hombres” y volver al trabajo, una fórmula con la que el mandatario afirma que será posible proteger empleos y evitar un hundimiento total de la economía. Todo esto en un día de triste récord: 600 muertos en las últimas 24 horas y casi 8.000 desde que se conoció el primer caso, según consigna el diario argentino Clarín.

Con los servicios de salud y funerarios al borde del colapso en algunas ciudades, las prórrogas de cuarentenas, bloqueos de calles y avenidas, amenazas de multas y detenciones a quienes salgan a la calle sin barbijo están aumentando en Brasil, donde asustados gobernadores alertan sobre la necesidad de adoptar medidas más duras, como un bloqueo total del comercio y de actividades no esenciales, ya implementado en la ciudad de Sao Luis, capital del estado de Maranhao, en el nordeste del país.

El objetivo de las nuevas medidas restrictivas es ampliar el acatamiento de la población a las orientaciones de distanciamiento social.

Según sistemas de monitoreo a través de geolocalización, las tasas de aislamiento de la población estuvieron en torno al 50% en los últimos días, cuando lo recomendado es que lleguen al menos a 70%.

Con más de 114.000 casos de contagios y casi 8.000 muertos por Covid-19 en el país, ciudades como Manaos, Belem y Fortaleza (norte y nordeste) tienen sus frágiles sistemas de salud sin camas disponibles en unidades de terapia intensiva y en puestos sanitarios de menor complejidad.

Ese panorama llevó a autoridades a instalar cámaras frigoríficas en torno a unidades de atención en algunas ciudades para conservar cuerpos sin vida hasta que puedan ser enterrados.

Varios mandatarios regionales, además, ordenaron bloqueos totales para contener la pandemia. En la región metropolitana de San Luis ya rige el primer “lockdown” de Brasil.

El lockdown de Maranaho fue ordenado por la justicia local y acatado por el gobernador Flavio Dino luego que el instituto de investigación en ciencias Fiocruz apuntara a Maranhao como el estado con mayor incremento de muertes por Covid-19. La medida permite apenas el funcionamiento de actividades esenciales y carreteras abiertas sólo para la circulación de ambulancias, camiones con mercaderías y patrullas policiales. Vehículos particulares sólo pueden circular para el traslado de personas que se dirijan a comprar alimentos o medicinas.

“La buena aceptación de las medidas es nuestro principal triunfo. Pero tendremos también el aparato coercitivo, legítimo, que son las fuerzas policiales, todo eso con autoridad del Poder Judicial, que fue el autor de la decisión”, dijo a periodistas Dino, que pertenece al Partido Comunista de Brasil (PCdoB) y fue calificado por Bolsonaro como el peor gobernador de la Región Nordeste.

En la turística ciudad de Fortaleza, también en el nordeste y capital del estado de Ceará, el gobernador Camilo Santana y el alcalde Roberto Claúdio anunciaron un “lockdown” por diez días desde el jueves, cuando la población apenas podrá salir a la calle para buscar atención en salud, alimentos o medicinas.

Bloqueos a la circulación de vehículos también fueron implementados en San Pablo, la mayor ciudad de Brasil y epicentro de la propagación del nuevo coronavirus en el país. También el gobernador de Pará, Helder Barbalho, decretó un “lockdown” en nueve ciudades del estado norteño.

La pandemia, que se espera que provoque la mayor retracción económica de la historia moderna de Brasil, ya derrumbó la producción industrial a niveles no vistos en casi dos décadas.







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