Escucha esta nota aquí

Final de infarto en Perú, el último dato de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) del vecino país, señala que al 94,1% de los votos escrutados la diferencia entre Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori se redujo a 90.904 votos. 

Kuczynski sigue en primer lugar con el 50,278% de los sufragios frente al 49,72%, según publican las autoridades peruanas en su página web. 

El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Mariano Cucho, informó a Radio Programas del Perú, que la noche del lunes empezarán a llegar las actas de las provincias y distritos más alejados. 

En el caso de los votos en el extranjero, las actas también se procesarán en las siguientes horas.

Además, un 1,5% de los votos serán recontados debido a la impugnación de las actas, por lo que las autoridades electorales pidieron que se espere con calma la publicación de los resultados oficiales.

Hasta el momento, ninguno de los contendientes se ha atribuido la victoria ni ha reconocido la derrota, aunque los candidatos a la vicepresidencia de Kuczynski, Martín Vizcarra y Mercedes Aráoz, han prodigado los mensajes sobre la necesidad de crear un gobierno de concertación, en el que tendrían cabida los fujimoristas.

El poder del antifujimorismo


La casi segura victoria de Kuczynski muestra el rechazo que genera todavía en la mitad del país la familia Fujimori, que ha marcado de una forma u otra casi tres décadas de la vida política del país, tras el autocrático régimen de Alberto Fujimori (1990-2000), quien purga una pena de 25 años de cárcel por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

Denuncias de lavado de dinero contra el exsecretario general de Fuerza Popular Joaquín Ramírez y el manejo del caso que ha salpicado al candidato de Keiko Fujimori a la vicepresidencia José Chlimper, socavaron a la postulante y evocaron viejas épocas del gobierno de su padre en el que campeó la corrupción y la compra de voluntades.

A lo largo de esta larga campaña electoral de más de cinco meses, el núcleo duro del antifujimorismo tampoco ha bajado los brazos. La semana pasada hubo nuevas manifestaciones en todo el país para rechazar la vuelta de un Fujimori al poder.

La campaña de miedo y las encuestas, que daban como favorita a la hija de Fujimori, favoreció la corriente para frenar su paso.

Kuczynski recibió el apoyo de la mayoría de los candidatos que quedaron excluidos en la primera vuelta, entre otros la líder de la izquierda Verónika Mendoza.

Esta es la segunda vez que Keiko Fujimori, de 41 años, se quedaría a las puertas de la presidencia tras partir como favorita en las encuestas. En las pasadas elecciones de 2011, perdió ante el presidente saliente Ollanta Humala. En esa votación, Kuczynski quedó en tercer lugar.