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A la espera del alta del hospital donde es tratado por covid-19, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó el lunes una avalancha de tuits sobre las elecciones del 3 de noviembre, tras una cuestionada salida sorpresa para saludar a sus partidarios.

Trump, de 74 años, permanece internado en el centro médico militar Walter Reed en las afueras de Washington, pero su jefe de gabinete, Mark Meadows, dijo que había mejorado en las últimas horas, y podría ser dado de alta durante el día.

"Somos optimistas de que, en base a su increíble progreso, y a lo fuerte que ha sido en términos de su lucha contra esta enfermedad, sea dado de alta", dijo Meadows a Fox News.

"Pero esa decisión no se tomará hasta más tarde en la jornada", agregó.

En la recta final de una tensa campaña electoral en la que aparece rezagado en las encuestas frente a su rival demócrata, Joe Biden, el presidente republicano fue hospitalizado el viernes horas después de anunciar que se había contagiado con el nuevo coronavirus.

El diagnóstico de covid-19 de Trump puso más que nunca sobre el tapete la cuestionada gestión del presidente de una pandemia que se ha cobrado la vida de más de 209.000 vidas estadounidenses, y provocó un duro golpe a la economía de la primera potencia mundial.

- "¡VOTEN!" -

El lunes, Trump pareció determinado a mostrar que tiene bajo control la situación: disparó 15 mensajes en mayúscula en 30 minutos en su cuenta en Twitter destacando lo que considera los éxitos de su gobierno.

"Mercados bursátiles en alza. ¡Voten!". "El Ejército más fuerte. ¡Voten!". "Ley y orden. ¡Voten!". "Libertad religiosa. ¡Voten!". "El mayor recorte de impuestos de la historia y otro por venir. ¡Voten!". "Fuerza del espacio. ¡Voten!". "Lucha contra los corruptos medios de noticias falsas. ¡Voten!".

Los mensajes fueron publicados tras generar estupor el domingo al salir brevemente del hospital para saludar a sus seguidores desde su automóvil, lo que desató una controversia sobre los riesgos para su salud y la de sus guardaespaldas.

El paseo, en el que Trump fue visto con un tapaboca negro desde su vehículo blindado, había sido anunciado por el propio mandatario en un video divulgado poco antes en Twitter en el que dijo que había aprendido "mucho sobre covid-19". 

"Esta es la escuela real", dijo.

Un portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere, aseguró que habían tomado las precauciones "apropiadas" para proteger a Trump y al personal de apoyo.

Pero expertos en salud cuestionaron duramente la salida.

"Cada persona en el vehículo durante ese 'paseo' presidencial completamente innecesario ahora tiene que ser puesta en cuarentena durante 14 días", dijo James Phillips, médico de la Universidad George Washington. "Pueden enfermarse. Pueden morir (...) Esto es una locura".

Zeke Emanuel, del Departamento de ética médica de la Universidad de Pensilvania, cuestionó el riesgo "innecesario" de infección para los agentes del Servicio Secreto. "¿Y para qué? Un truco publicitario. Es vergonzoso", tuiteó.

- Más grave de lo informado -

En el entorno de Trump reinaba un optimismo prudente sobre el estado de salud del presidente, aunque su médico, Sean Conley, admitió que el estado inicial del mandatario fue más severo de lo informado.

En el último parte médico el domingo, Conley dijo que Trump había necesitado oxígeno suplementario el viernes, un episodio lo suficientemente grave como para decidir su internación. 

Conley reconoció que no había revelado este incidente el sábado para proyectar una imagen "optimista". Pero casi al mismo tiempo ese día, Meadows confió a periodistas que las 24 horas precedentes del mandatario habían sido preocupantes, lo cual generó confusión.

El médico también indicó que el sábado se había producido otro episodio de baja de oxígeno. Y que ese mismo día, los médicos le administraron dexametasona, un corticoide eficaz para manifestaciones graves de covid-19, además del antiviral remdesivir y del cóctel experimental de la empresa Regeneron, que le fueron administrados a partir del viernes.

Por su parte Biden, quien anunció el domingo que su última prueba de covid-19 había dado nuevamente negativa, comenzará la semana con un viaje el lunes a Florida, crucial para ganar las elecciones.

El exvicepresidente de Barack Obama aventaja a Trump en las encuestas nacionales por unos ocho puntos porcentuales, según el promedio de las plataformas RealClearPolitics y FiveThirtyEight.

Además de Trump y su asistenta Hope Hicks, la primera contagiada en encender las alarmas sobre la infección del presidente la semana pasada, también tienen covid-19 la primera dama, Melania Trump, quien ha presentado síntomas leves, así como al menos tres senadores republicanos, la secretaria de prensa de Trump, Kayleigh McEnany, el exgobernador de Nueva Jersey, y varios funcionarios de la Casa Blanca.

Las acciones de Wall Street subieron en la apertura el lunes, algo tranquilizadas sobre la salud de Trump.