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Por RFI

Todavía falta un poco para la hora de comer pero Ralf Scharf, un formador de técnicos químicos, ya se dirige al comedor de su empresa en Alemania para recibir una vacuna anticovid. Su compañía, Evonik Industries, se ha unido a los esfuerzos de vacunación del país, que incluye también a los médicos de empresa.

"Puedes vacunarte sin ningún tiempo de espera, es genial", dice a la AFP Scharf, de 58 años, después de hacer el corto recorrido desde su puesto de trabajo hasta el comedor.

Las mesas que hay habitualmente se retiraron para dejar lugar a hileras de pequeñas cabinas atendidas por personal médico.

Cada sección está dedicada a un paso diferente del proceso, desde la firma de los formularios de consentimiento y la consulta previa hasta la sala de recuperación.

Los trabajadores hambrientos pueden tomar comida para llevársela a una sala adyacente.

Este centro de vacunación improvisado en las instalaciones del grupo químico Evonik, en Hanau, cerca de Fráncfort, es uno de los varios proyectos piloto de este tipo en Alemania.

El operador ferroviario Deutsche Bahn, el fabricante de automóviles Volkswagen y el gigante químico BASF pusieron en marcha planes similares.

El 7 de junio empezará oficialmente el dispositivo para que los médicos de empresa de todo el país se sumen a la campaña de vacunación contra el coronavirus.

Se espera que la demanda supere a la oferta, al menos al principio, hasta que remesas de vacunas lleguen gradualmente a los grandes centros de vacunación, las consultas médicas y las empresas participantes.

Tras un comienzo lento muy criticado, Alemania aceleró significativamente en las últimas semanas el ritmo de vacunaciones.

Alrededor del 40% de los adultos ya recibieron la primera dosis y más del 13% tienen las dos.

   - Luz en el horizonte -

En Evonik, la doctora de empresa Christine Busch solo tiene que administrar unos centeneras de dosis durante la fase piloto.

Pero una vez que el proyecto se ponga en marcha el mes que viene, espera vacunar a unas 1.000 personas a la semana.

En un principio, la vacunación se centrará en los aproximadamente 3.500 empleados de Evonik en Hanau y en los empleados de empresas asociadas. También está previsto ampliar la oferta a los familiares de los empleados.

Todas las vacunas del programa piloto son de Pfizer/BioNTech, para quien Evonik produce las burbujas de grasa conocidas como nanopartículas lipídicas, que protegen las cruciales moléculas de ARNm de la vacuna.

Mientras el suministro de vacunas siga siendo limitado, la empresa da prioridad a los empleados in situ y que no pueden trabajar desde casa.

"Llevamos más de un año conviviendo con esta pandemia", dijo Busch. "Ahora, por primera vez, podemos ver luz en el horizonte y participar activamente en la lucha contra esta cosa. Es muy especial", aseguró.

Según Kerstin Oberhaus, directora de la sede de Hanau, hay demanda de vacunas.

"En cuanto salgo del coche por la mañana, la gente se me acerca para preguntarme cuándo les tocará a ellos", afirma. "El afán por vacunarse es enorme".

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