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Un mes transcurrió desde que Juan Carlos I huyó de España rumbo a Emiratos Árabes Unidos (EAU) en un intento de aplacar la polémica generada por su fortuna oculta en el extranjero. Desde entonces han trascendido pocos detalles sobre su estancia en el país asiático, únicamente una fotografía de cuando llegó a Abu Dabi, uno de los emiratos que integran ese país árabe, en el avión privado que le transportó desde Vigo junto a varios escoltas.

Algunos medios han informado de que el rey emérito está alojado en el hotel Emirates Palace, un lujoso complejo en el que se ha hospedado en otras ocasiones. Despejada la incógnita de su paradero, el anterior jefe del Estado no ha aclarado otras dudas, como cuánto durará su estancia en el extranjero y cuáles son los costes de su alojamiento.

No mucho más se ha sabido del rey Juan Carlos I. En España el debate sobre su figura ha bajado de intensidad y sobre todo se ha centrado en el aspecto político. Sin embargo, el pasado lunes el diario La Tribune de Genève, el mismo que reveló la fortuna oculta del rey emérito en Suiza, publicó un acerado artículo en el que se revelan algunos documentos y declaraciones incluidas en el sumario judicial abierto por blanqueo de capitales en Suiza por el fiscal Yves Bertossa y que ponen en evidencia la opulenta vida del monarca español. Una vida de lujo y opulencia que, afirma el diario suizo, Juan Carlos I "quiso ocultar a los españoles durante su reinado".

Bajo el sugerente título "Cómo voló el botín suizo de Juan Carlos I", La Tribune de Genève cuenta que los 100 millones de dólares (84 millones de euros) que el rey emérito tuvo guardados en la cuenta de un banco suizo en Ginebra sirvieron para "financiar una vida secreta de amantes, apartamentos de lujo y grandes retiradas de dinero en efectivo".

En el artículo, firmado por tres periodistas de La Tribune de Genève, se recoge la declaración ante el fiscal Bertossa de unos de los gestores suizos de la empresa Rhône Gestion que asesoraban Juan Carlos I por aquella época. Este gestor revela detalles interesantes sobre cómo gastó el dinero el emérito.

Según este testimonio, en 2008 el rey emérito, entonces aún jefe del Estado, llamó a sus gestores suizos para anunciarles que iba a recibir un dinero por parte del rey de Arabia Saudí (presuntamente como comisión por la construcción del tren AVE a La Meca). Pese a que sus asesores suizos le advirtieron de que cobrar ese dinero era una "cuestión delicada", el rey hizo oídos sordos.

"Yo me imaginé que se trataría de un regalo de entre 5 y 10 millones," explica el asesor que luego añade cómo fue la reacción del rey Juan Carlos cuando le llamaron para confirmar que sus amigos saudíes le habían ingresado 100 millones de dólares en una cuenta de la banca Mirabaud: Juan Carlos exclamó: "¡Dios mío! ¡Han sido muy generosos!".

Así retiraba el dinero

La información del diario suizo añade en que el actual rey emérito siempre puso especial empeño en mantener su fortuna en secreto. Si tenía que tratar algún asunto referente a ese dinero con alguno de sus gestores, lo hacía siempre en la más estricta intimidad.

Además, "en Ginebra, en la banca Mirabaud, disfrutaba de la máxima confidencialidad. Solo los seis socios que entonces controlaban el banco saben quién está detrás de la Fundación Lucum, la empresa panameña tras la que Juan Carlos escondía su fortuna", se puede leer en la información. "Este trato es extraordinario", añade el diario.

A partir de octubre de 2008, cuando España se adentraba en una crisis que duró seis largos años, el entonces jefe del Estado em​pezó a retirar regularmente grandes cantidades de dinero en efectivo para sus "gastos personales", según consta en el sumario.

Así, el 11 de marzo de 2009, Juan Carlos I trasladó casi 300.000 francos suizos (278.360 euros) a España. El 17 de junio de ese mismo año, fueron 209.000 euros. En total, entre 2008 y 2012, el rey emérito retiró 5,5 millones de euros en efectivo de su cuenta suiza. "Era su dinero de bolsillo", explica una persona familiarizada con el asunto a La Tribune de Genève.

Los fondos eran llevados a España por su abogado o por quien el rey designase. "Cuando quería dinero en efectivo, me telefoneaba y me indicaba el monto a retirar",  contó el administrador patrimonial del rey al fiscal Bertossa. "En ese momento, un empleado de Rhône Gestion iba al banco Mirabaud para retirara el dinero. A continuación, el dinero se llevaba a las instalaciones de Rhône Gestion. Entonces o Juan Carlos enviaba a alguien para que se llevara el dinero o yo me iba a Villars [donde residñía Corinna] a darle el dinero", explicó el asesor. (Página 12)