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El juicio de una anestesista, acusada de causar la muerte de una mujer durante una cesárea por estar bajo la influencia del alcohol, se abrió este jueves en Francia.

Helga Wauters, de 51 años y de nacionalidad belga, está acusada de homicidio involuntario por la muerte de Xynthia Hawke, una británica de 28 años, durante una cesárea practicada en 2014.

"Ahora reconozco que mi adicción era incompatible con mi trabajo", dijo Wauters al tribunal de Pau, en el suroeste de Francia. "Lamentaré esta muerte toda mi vida", añadió. 

Wauters había realizado una epidural a Hawke, pero durante el parto aparecieron complicaciones que requirieron una cesárea de emergencia. 

Cuando ingresó a la sala de operaciones, Wauters olía a alcohol, según varios testigos. 

Según los investigadores, la doctora intubó el esófago en lugar de la tráquea. Hawke murió cuatro días después de un paro cardíaco, pero su bebé sobrevivió. 

La anestesista admitió durante la investigación que había empezado su día bebiendo vodka con agua, "como todos los días" durante 10 años, y que se había tomado un "vaso de vino" con amigos antes de que la llamaran de nuevo para la operación. 

No obstante, afirmó que estaba en posesión del "70% de sus facultades" y que "no estaba borracha", dijeron los investigadores. 

Después de ser detenida se descubrió que el contenido de alcohol en su sangre era de 2.38 gramos por litro, lo que corresponde a cerca de 10 vasos de vino.

Los padres de Hawke y su hermana viajaron desde Gran Bretaña para asistir al juicio. Su pareja y una docena de amigos también estuvieron presentes. 

"Será difícil para ellos", dijo el abogado de la familia, Philippe Courtois. "Van a escuchar cosas que no sabían, o que preferían no saber, sobre lo que surgió durante la investigación", dijo. 

El tribunal anunciará su veredicto el viernes. Wauters se enfrenta a tres años de prisión.