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La Gran Mezquita de Argel, la tercera más vasta en el mundo y la más monumental de África, se inaugura este miércoles con una primera oración colectiva, un año y medio después de que fuese terminada en medio de polémica.

En la víspera de la fiesta del Mawlid (nacimiento de Mahoma), la gran sala de oración, que tiene capacidad para 120.000 fieles, será inaugurada por la tarde por el presidente Abdelmadjid Tebboune, si su estado de salud lo permite, ya que se encuentra hospitalizado en Argel tras casos de contagio de covid-19 en su entorno.

La mezquita de Argel ("Djamaâ El Djazaïr"), con una arquitectura geométrica y que se extiende sobre 27,75 hectáreas, solo es superada en tamaño por la mezquita Al Haram en La Meca y la del Profeta en Medina, los dos principales lugares santos del islam, en Arabia Saudita.

Su minarete, que se erige sobre la famosa bahía de Argel, es el más alto del mundo, con 267 metros, es decir 43 plantas con ascensores panorámicos.

En su interior, de estilo andaluz, está decorado con seis kilómetros de caligrafías, de materiales nobles (madera, mármol, alabastro) y con alfombras de oración de color azul turquesa con motivos florales.

Sus creadores ensalzan su "identidad argelina".

- "Contra los radicalismos" -

Durante una reciente visita, Tebboune pidió al ministro de Relaciones Religiosas que creara "una instancia científica de alto nivel" para supervisarla.

Respondiendo a la ambición de ser un alto lugar teológico, cultural y científico, la mezquita dispone de doce edificios independientes, incluida una biblioteca que albergará un millón de libros.

Además oficiarán cinco imanes y cinco muecines, precisa a la AFP el profesor Kamel Shekkat, miembro de la Asociación de los Ulemas musulmanes argelinos. Según él, el templo tendrá como misión "regular y armonizar las fetuas (pronunciamientos jurídicos) con la vida en Argelia".

"La idea es que la gran mezquita sea un lugar donde se combatan todos los radicalismos, religiosos y laicos. Los extremistas son los mismos en todas partes", sostiene.

"Hay gente seria que es consciente de los problemas actuales: radicalización, visión obsoleta de la religión, que surgen tanto en nuestros países como en Occidente", continúa el teólogo.

Un grupo de estudios y de investigaciones multidisciplinarios, compuesto por científicos, trabajará en el texto coránico y "su adecuación a los tiempos y sobre todo a la ciencia", precisa.

- Polémicas -

Megraproyecto emblemático del presidente Abdelaziz Bouteflica, expulsado del poder por protestas en abril de 2019, la mezquita despertó una de las mayores polémicas de los últimos tiempos en Argelia.

Primero por su construcción, concluida a finales de abril de 2019, tras más de siete años, y la compañía encargada de las obras, el gigante China State Construction Engineering (CSCEC), que trajo a sus obreros de China.

Y después por su coste: oficialmente más de 750 millones de euros (880 millones de dólares), mucho más de lo previsto, a cargo de los contribuyentes argelinos.

Said Benmehdi, un septuagenario cuyos dos hijos están desempleados, está resentido. Habría preferido que "el Estado construyese fábricas e hiciese trabajar a los jóvenes", sobre todo porque "hay una mezquita casi en cada barrio".

Para el sociólogo Belakhdar Mezouar, el monumento es la "obra de un hombre (Abdelaziz Bouteflika) que quería competir con el vecino marroquí, hacer eterno su nombre y presentar este logro en su currículo, para acceder al paraíso el día del juicio", dice, resumiendo la opinión general.

Su tamaño y su lugar en el paisaje urbano argelino también provocan debate.

Nadir Djermoune, profesor de urbanismo, lamenta que sus compañeros hayan "abandonado la crítica urbana y ambiental para limitarse a un debate religioso e identitario".

El templo está "mal situado pues está aislado de las necesidades reales de la ciudad en términos de infraestructuras", añade, criticando "la ostentosa elección" de grandes proyectos cuando Argelia necesita nuevos equipos sanitarios, escolares, deportivos o lúdicos.

Lo único bueno, dice, es la concepción modernista del monumento que "servirá de modelo para futuros proyectos arquitectónicos".