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La oferta de canje de la deuda presentada por Argentina es 'de buena fe' y no será modificada pese al rechazo de algunos acreedores porque es la que "se puede cumplir", afirmó hoy el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

"De nada sirve hacer una oferta que luego no se pueda cumplir", dijo sobre la propuesta para reestructurar unos $us 66.000 millones en bonos bajo legislación extranjera, en declaraciones a radio La Red.

El viernes 8 de mayo vence el plazo para que los acreedores resuelvan si aceptarán o no una propuesta del presidente peronista Alberto Fernández que contempla tres años de gracia y sendas quitas del 62% sobre los intereses ($us 37.900 millones) y del 5,4% sobre el capital ($us 3.600 millones).

"Nosotros presentamos la oferta de buena fe, que es el compromiso que se puede cumplir y que constituye sostenibilidad en el tiempo", dijo Cafiero.

Hasta ahora, los más poderosos grupos de fondos de inversión han rechazado la oferta en comunicados públicos. 

Sin embargo, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo a la prensa ayer que se nota "un entendimiento creciente" en la negociación con los bonistas y que "continuará el diálogo".

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha declarado que la deuda argentina, tal como está, es insostenible.

El endeudamiento del país sudamericano ha crecido significativamente en los últimos años. En 2018, el gobierno neoliberal de Mauricio Macri (2015-2019) pidió al Fondo Monetario Internacional (FMI) un crédito por $us 57.000 millones para evitar el default, sobre el que ahora negocia aparte.

Argentina arrastra dos años de recesión económica, convertida en una profunda crisis en momentos en que intenta salir de la parálisis económica provocada por la pandemia del coronavirus.