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Argentina reducirá levemente y durante un periodo de tres meses los impuestos que cobra a los exportadores del sector agrícola y del minero, en un intento por incentivar sus ventas y recuperar las reservas internacionales del país, anunció el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Para el grano de soya, el principal producto de exportación de Argentina, el impuesto pasará del 33% actual a 30% en octubre, 31,5% en noviembre, 32% en diciembre, y en enero se ubicará nuevamente en 33%, indicó Guzmán este jueves en una rueda de prensa.

Las rebajas transitorias, con distintas alícuotas, en el impuesto a la exportación beneficiarán también al aceite y la harina de soya, al biodiesel, a los productos mineros, y a los bienes finales y los insumos industriales.

"Se busca fortalecer el frente externo, las reservas internacionales", dijo el ministro.

Las reservas internacionales brutas de Argentina se ubican en unos 41.300 millones de dólares, pero los analistas estiman que las líquidas están en torno a los 5.000 millones de dólares.

Las reservas brutas han caído en más de 11.000 millones de dólares en el último año, con una aceleración en los últimos meses pese a un muy estricto control de cambios.

El campo tiene almacenados productos para exportar por el equivalente de más de 10.000 millones de dólares, según los expertos. El gobierno aspira a que con estos estímulos impositivos se concreten esas ventas de manera de que las divisas ingresen al país.

"Las regulaciones cambiarias constituyen medidas que no son estructurales, que no son a lo que apuntamos en el horizonte. Son medidas defensivas. Ahora se intenta detener la caída de reservas para después fortalecerlas", sostuvo Guzmán.

Argentina se encuentra en recesión desde 2018, y su economía ha sido duramente golpeada con la pandemia del covid-19. El Producto Interno Bruto sufrirá este año una contracción de 9,9%, según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional.