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La Organización de Estados Americanos (OEA) inaugura este miércoles su asamblea general en un contexto convulso después de que Daniel Ortega ganara las elecciones en Nicaragua sin opositores de peso y con la pandemia muy presente por segundo año consecutivo.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, tachó los comicios nicaragüenses de "ilegítimos" y llamó a tomar medidas ante "la clara violación de la Carta Democrática".

Estados Unidos considera que el país centroamericano se ha convertido en una "dictadura  basada en el personalismo y el poder familiar", en palabras de Ricardo Zúñiga, secretario adjunto para asuntos de las Américas en el Departamento de Estado estadounidense.

"Régimen autocrático", "burla", "fraude anunciado" y "pantomima" son algunos de los términos utilizados por parte de la comunidad internacional para calificar los comicios del domingo, en los que Ortega se enfrentó a cinco candidatos derechistas desconocidos, acusados de colaborar con el gobierno para validar el proceso.

Desde junio las autoridades nicaragüenses ilegalizaron a tres partidos y detuvieron a 39 activistas sociales, políticos, empresarios y periodistas. Se suman a los 120 opositores presos desde las protestas de 2018 que reclamaban la dimisión de Ortega y que se saldaron con cientos de muertos.

Son contadas las excepciones dentro de la comunidad internacional que respaldan a Managua. Rusia estima que las elecciones se celebraron "en el respeto de la ley", Cuba condenó una "cruel campaña" contra el régimen, Bolivia estima que la democracia ha salido fortalecida y Venezuela llamó a "rechazar la injerencia de Washington en América Latina".

Ante la crisis nicaragüense, la OEA podría adoptar la suspensión del país centroamericano de la organización.

En junio Almagro ya se declaró partidario de activar los mecanismos para aplicar el artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana.

En virtud de este artículo se puede suspender a un Estado miembro si rompe el orden democrático y la diplomacia no ha dado resultado para resolver el problema. En este supuesto, el país debería seguir cumpliendo, sin embargo, con sus obligaciones en materia de derechos humanos y la OEA continuaría trabajando para el restablecimiento de la democracia en el Estado suspendido.

Asamblea virtual

La asamblea general, que se prolonga hasta el viernes, se desarrolla por segundo año de forma virtual debido a la pandemia de covid-19, que ha dejado a la luz las desigualdades regionales en la vacunación.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los casos de covid-19 llevan varias semanas disminuyendo en la región, donde el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento para este año de 6,3%.

Guatemala es el país anfitrión de esta asamblea general, bajo el lema "Por una América renovada".

Una nueva América donde la recuperación económica solo será posible en un marco de "plena vigencia de derechos y libertades", con gobiernos con vocación democrática, con seguridad jurídica, económica y social, declaró este martes Almagro, durante un Foro del sector privado previo al cónclave.

Para fortalecer la región, Guatemala apuesta por adoptar la Carta Empresarial Interamericana, cuyo proyecto de resolución está incluido en la agenda de la asamblea general.

Esta carta, promovida por Colombia, podría "constituir una herramienta de suma importancia para la aceleración de la recuperación y la reactivación económica" frente a la crisis derivada de la pandemia, recalcó el ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Pedro Brolo, en el foro.

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