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Pese a estar en medio de la crisis sanitaria, el Buin Zoo de Santiago de Chile presenta este miércoles a “Atanasio”, el primer rinoceronte blanco que nace en Latinoamérica durante la pandemia.

El animal (Ceratotherium simun), nació el 5 de julio y tuvo un proceso de parto cercano a las cinco horas, el cual fue monitoreado en todo instante por el equipo veterinario del recinto. Su madre, llamada Hannah, tuvo un periodo de gestación de 504 días.

Este es el segundo nacimiento en Buin Zoo de esta especie, y también el segundo en toda Sudamérica, ya que no hay registros en esta parte del continente de reproducciones exitosas de rinocerontes bajo cuidado humano, explican.

El nuevo rinoceronte, una cría de 75 kg nació en buenas condiciones. Se puso en pie 65 minutos después de nacer y 2 horas y 20 minutos después del parto, tuvo su primera lactancia. Como parte del protocolo establecido en situaciones como la detallada, se mantendrá al padre (Oliver) alejado de la cría y de la madre durante un mes.

Aporte importante a la conservación

Este nacimiento, según señala Buin Zoo, es un gran aporte a la conservación ex situ (fuera de su medio natural) de una especie que está amenazada de extinción, y cuyas proyecciones son alarmantes: se estima que quedan entre 17.000 y 19.000 animales en el mundo –de los cuales 743 se encuentran en zoológicos bajo el cuidado de humanos- y su tasa de mortalidad es de más de 1.000 ejemplares por año aproximadamente en vida silvestre (en su mayoría debido a la caza indiscriminada y a la destrucción de su hábitat).

Las cifras que entrega el Studbook de esta especie (estudio global y coordinado entre todos los zoológicos que cuentan con ese animal) establecen que al año solo nacen un máximo de 17 rinocerontes en todos los parques a nivel mundial.

Como antecedente, suele ser raro reproducirlos en parques cuando hay solo una pareja, y en muchas ocasiones es necesario más de un macho. El hecho de haber logrado la reproducción bajo estas condiciones da cuenta de las excelentes condiciones de bienestar que se entregan a los animales para generarles un ambiente óptimo, reflejándose esto en el éxito reproductivo, añaden en Buin Zoo.

Una particularidad de los rinocerontes, y que explica el motivo por el que es tan difícil repoblar el planeta con esta especie, tiene que ver con lo extenso de su ciclo reproductivo: después de un período de gestación de año y medio (aproximadamente 18 meses) nace una sola cría, a la que la hembra tendrá que amamantar durante al menos un año más, período tras el cual puede volver a aparearse. En definitiva, una pareja de rinocerontes puede dar a luz –en el mejor de los casos- a solo un ejemplar cada 3-4 años.

La pareja de rinocerontes adultos, arribó  Chile en 2013 tras un trabajo de coordinación de más de tres años entre el propio zoológico, el SAG y su símil sudafricano. 

Llegaron con dos años de vida, con el objetivo de generar a futuro una familia reproductiva y ser un aporte a la conservación de la especie. Ya cuentan con dos crías, relatan en Buin Zoo. (La Tercera)