En la primera semana de agosto, 19 niños fueron asesinados en el territorio palestino ocupado, elevando el número de muertos desde el comienzo del año a 37

12 de agosto de 2022, 10:44 AM
12 de agosto de 2022, 10:44 AM

La alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expresó su alarma y condena por el elevado número de palestinos, incluidos niños, muertos y heridos al cabo de una semana de hostilidades entre Israel y grupos armados en la Franja de Gaza.

“Infligir daño a cualquier niño durante el curso de un conflicto es profundamente perturbador, y matar y mutilar a tantos niños este año es inconcebible”, dijo Bachelet.

En la primera semana de agosto, 19 niños fueron asesinados en el territorio palestino ocupado -17 durante las hostilidades en Gaza del 5 al 7 de agosto, y dos más en operaciones policiales israelíes en Cisjordania-, elevando el número de muertos desde el comienzo del año a 37.

El costo civil de la última escalada en Gaza fue elevado, y la oficina de Bachelet (Acnudh) verificó que entre los 48 palestinos muertos había al menos 22 civiles, incluidos los 17 niños y cuatro mujeres.

De los 360 palestinos heridos, casi dos tercios eran civiles, incluidos 151 niños, 58 mujeres y 19 personas mayores. En una serie de incidentes, los niños fueron la mayoría de las víctimas.

Varios ataques israelíes impactaron a primera vista bienes de carácter civil, causando víctimas civiles y daños a bienes de carácter civil, indicó Acnudh.

“El derecho internacional humanitario es claro. Está prohibido lanzar un ataque del que se espere que incidentalmente mate o hiera a civiles, o dañe bienes de carácter civil, de manera desproporcionada con respecto a la ventaja militar concreta y directa prevista. Tales ataques deben cesar”, dijo Bachelet.

En violación del derecho internacional humanitario, los grupos armados palestinos también lanzaron cientos de cohetes y morteros en ataques indiscriminados que causaron víctimas civiles y daños a bienes civiles en Israel y en Gaza.

Según las autoridades de Israel, un total de 70 israelíes resultaron heridos.

Mientras se mantiene el alto el fuego por la última escalada en Gaza, las tensiones siguen siendo muy altas en Cisjordania, donde cuatro palestinos murieron y otros 90 resultaron heridos por munición real disparada por las fuerzas israelíes el 9 de agosto.

Entre los muertos se encontraba un niño de 16 años, baleado por soldados israelíes durante una redada de arresto en Naplusa que también dejó 76 heridos. Otro niño de 16 años fue asesinado a tiros por soldados israelíes después de que algunos palestinos les arrojaran piedras y fuegos artificiales en un puesto de control en Hebrón.

Bachelet dijo que el uso generalizado de munición real por parte de las fuerzas israelíes en operaciones policiales en Cisjordania, incluido Jerusalén Este, en 2022 “ha provocado un aumento alarmante” de muertes palestinas.

Su oficina ha documentado este año el asesinato de 74 palestinos, incluidos 20 niños. “En muchos incidentes, las fuerzas israelíes utilizaron fuerza letal de una manera que parecía violar el derecho internacional de los derechos humanos”, dijo Bachelet.

La responsable de derechos humanos de la ONU pidió “investigaciones rápidas, independientes, imparciales, exhaustivas y transparentes de todos los incidentes en los que una persona resultó muerta o herida”.

“Persiste una falta casi total de rendición de cuentas en el territorio palestino ocupado”, deploró Bachelet.

Agregó que esa falta de rendición de cuentas comprende tanto las violaciones del derecho internacional humanitario por todas las partes en las hostilidades en Gaza, como las reiteradas violaciones israelíes del derecho internacional de los derechos humanos y el derecho de la ocupación en Cisjordania, incluida Jerusalén Este.

También incluyó en esa falla “los incidentes de uso innecesario y desproporcionado de la fuerza”.

“Este clima de impunidad, junto con las violaciones de larga data, impulsa el ciclo de violencia y la reincidencia de las violaciones”, aseveró.

Insistió en que “la situación en Palestina es extremadamente frágil, y eventos como el de Naplusa corren el riesgo de desencadenar más hostilidades en Gaza”.

“Es necesaria la máxima moderación para evitar más derramamientos de sangre, incluso garantizando que las armas de fuego se utilicen estrictamente en cumplimiento de las normas internacionales”, concluyó Bachelet.