Escucha esta nota aquí

Por RFI

La reciente visita del jefe de la diplomacia estadounidense Antony Blinken a Costa Rica, y el viaje de la vicepresidenta Kamala Harris a México y Guatamela, junto a las últimas decisiones de la nueva administración, marcan un claro giro de la política migratoria estadounidense. RFI conversó con Bernardo Rafael Cruz, abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en Texas.

RFI: Estados Unidos ha decidido formalmente poner fin a la política de asilo “Quédate en México” instaurada por el ex presidente Donald Trump. ¿Cómo evalúan esta decisión desde la ACLU?

Bernardo Rafael Cruz: El hecho de que hayan terminado con esta política es una muy buena noticia. Esta política de “Quédate en México” fue uno de los peores ataques al sistema de asilo de Estados Unidos. Personas estaban siendo privadas de un proceso completamente legal. 

Una persona tiene derecho, bajo el derecho internacional y estadounidense, a llegar a la frontera y pedir asilo de forma completamente regular, pero en este programa estaban siendo rechazadas y devueltas a México, donde estaban siendo forzadas a esperar por meses o más tiempo en situaciones bastante peligrosas. Entonces nosotros aplaudimos que hayan terminado con este programa que fue muy terrible desde su inicio y causó mucho sufrimiento. 

A causa de este programa, personas fueron forzadas a estar en México, hubo muchos casos de asesinatos, violaciones, torturas y otras cosas muy terribles que les pasaron a estos migrantes que simplemente estaban pidiendo protección al gobierno de Estados Unidos.

RFI: Uno de los aspectos más dramáticos fue el caso de muchos menores, separados de sus padres.

Bernardo Rafael Cruz: Si, esa fue otra de las políticas terribles del presidente Trump, la verdad es que durante su administración intentaron acabar completamente o eliminar el derecho al asilo en Estados Unidos. El “Quédate en Mexico” fue un perfecto ejemplo, forzando a personas a quedarse en México impidiéndoles acceder a la protección de Estados Unidos. Una política terrible fue que una vez que esas personas llegaban a Estados Unidos, fueron separadas de sus hijos menores de edad. 

Es un caso que ACLU ha denunciado y hasta la fecha, después de todo este tiempo, sigue habiendo niños que fueron separados de sus padres y nuestra organización está trabajando con la administración del presidente Biden para tratar de reunificar esas familias. En su momento llegaron a ser cientos de niños separados de sus padres.

RFI: ¿Qué esperan, en este plano, de la nueva administración?

Bernardo Rafael Cruz: Nosostros pedíamos  a la administración Trump acabar con el plan “Quédate en Mexico”, por lo tanto aplaudimos la decisión de Biden de acabar con ella, sin tener que seguir peleando en los tribunales. Esperamos también que esta administración haga otros cambios. Que los casos de todas las personas que siguen en México sean debidamente examinados y que reciban la protección de la ley. 

También que esta administración termine con  programas como el llamado “Título 42” que, supuestamente a causa de la Covid, no permite a la gente ni cruzar la frontera ni pedir asilo y son expulsadas automáticamente. Sería una acción muy bienvenida de parte del presidente Biden. Esperemos que no se olvide de la necesidad de ofrecer protección a esas personas que ya han sufrido y siguen sufriendo. Esperemos que continúen estos cambios positivos.

Hay una cosa importante que recordar y es que en Estados Unidos, el hecho de pedir asilo o el hecho de ser un emigrante no es un crimen, lo que en Estados Unidos se llama una “pena criminal”. Eso significa que en la gran mayoría de los casos, el gobierno tiene la discreción, el poder de decidir si detiene a alguien o no. 

Cuando alguien llega a Estados Unidos, en primer lugar debería ser procesado de una forma segura, tratado con respeto. Y en segundo lugar, el gobierno, las autoridades migratorias estadounidenses, deberían darse cuenta de que la mayoría de las personas migrantes no son un peligro para nadie. Solamente están tratando de presentar su caso migratorio de una forma eficaz y segura en Estados Unidos, que no debería detenerlos.

Comentarios