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La producción del Boeing 737 MAX, inhabilitado para volar en todo el mundo luego de dos mortales accidentes, se reanudó a "bajo" ritmo, anunció el miércoles la compañía.

Esos aparatos no operan comercialmente desde marzo de1 2019 y aún resta dar varios pasos para que las autoridades aeronáuticas estadounidenses los habiliten.

Boeing dijo que los trabajos se reiniciaron en la planta de la compañía en Renton, Washington, mientras implementa planes para la seguridad laboral y la calidad de la producción.

"Hemos estado en un continuo viaje para desarrollar nuestro sistema de producción y hacerlo aún más fuerte", dijo Walt Odisho, vicepresidente y administrador general del programa 737 MAX.

Boeing detuvo en enero la producción de ese modelo en medio de la incertidumbre sobre si las autoridades autorizarían su retorno a los cielos.

Antes de sufrir el impacto del coronavirus, la crisis del MAX le costó al gigante aeronáutico estadounidense miles de millones de dólares en compensaciones a compañías aéreas y gastos de producción. Esos costos incluyeron el almacenamiento de 400 aparatos que no pudieron ser entregados a los clientes.

Las dificultades de Boeing no han hecho más que crecer debido a que la empresa debe hacer frente a los perjuicios que causó la pandemia a la aviación comercial por el cierre de aeropuertos en todo el mundo.

El martes, Boeing dio detalles sobre una reducción de su plantilla en 10%, lo que equivale a unos 16.000 empleados.

La compañía dijo haber aprobado 5.520 despidos voluntarios en Estados Unidos, y que estaba notificando 6.770 despidos forzosos.