Silvia Vaca deja en la orfandad a dos hijos adolescentes. Un hermano suyo viajará para hacer seguimiento al caso, en el que existe un sospechoso aprehendido

12 de agosto de 2022, 23:02 PM
12 de agosto de 2022, 23:02 PM

Flores y velas encendidas son la manera en la que vecinos y amistades de Silvia Vaca Abacay (40), conocida también como Kelly, le rinden sus respetos póstumos, en la acera de la que fuera su casa en la zona de Willston Place, en el condado de Fairfax, Virginia, Estados Unidos. Así puede leerse y verse en medios de comunicación, como Fox y WUSA.

Silvia era boliviana y hace seis años se mudó a Estados Unidos, cuenta su hermana Sandra, entre sollozos. No es para menos, el pasado miércoles 10 le avisaron que Silvia había fallecido producto de múltiples puñaladas en la parte superior del cuerpo y que, además, había sufrido quemaduras. Silvia deja en la orfandad a dos hijos, de 17 y 13 años, respectivamente. El mayor vive con su papá, en Argentina, mientras que la menor, vive con Sandra, en Santa Cruz.

De acuerdo con las declaraciones de Ed O’Carroll, jefe de la Policía del Condado de Fairfax, recogidas por medios de comunicación como Whasington Post, Fox y WUSA, el sospechoso -que fue aprehendido- conocía a la víctima, aunque se investiga el tipo de relación que tenían.  Eso sí, tiene en claro que el autor del crimen no era un extraño para Silvia.

Richard Montaño (47) es el hombre acusado de dar muerte a Silvia, además de otros dos cargos: robo con intención de asesinato y quema de vivienda ocupada, se lee en medios de comunicación estadounidenses. Fue arrestado la noche del miércoles en una estación de gasolina.

El crimen, que ocurrió aproximadamente a las 15:00 del miércoles pasado, ha sido calificado como brutal, por la Policía, que investiga los motivos del perpetrador.

“Era una gran amiga, una gran madre”, la describen un par de mujeres que expresan su conmoción ante la noticia. “Ella no se lo merecía, no merecía morir así”, manifiesta otra mujer.

En Santa Cruz, su hermana Sandra llora su muerte y el dolor aumenta porque le han dicho que no puede traer los restos de Silvia hasta que el caso no se esclarezca. Además requiere de la autorización del esposo, quien supuestamente ya ha accedido. Sin embargo, Sandra no confía en quien fuera la pareja de su hermana, puesto que sabe que era violento con ella. Lamenta que las amistades de Silvia no se refieran al maltrato que ella sufría por parte de su pareja.

Sandra cuenta que los investigadores del caso se contactan con otra hermana suya, que vive en España, para informarle sobre los avances del caso. Pero estar alejados provoca una incertidumbre en la familia, tanta que otro de los hermanos, uno que tiene la visa para ingresar en Estados Unidos, está viajando este domingo para conocer, de primera mano, lo que sucede con el caso de Silvia.

La autopsia fue efectuada el jueves pasado, pero el informe sobre las causas aún no está completo, recogen los medios de comunicación.

Vecinos de Silvia llamaron a Emergencias para reportar peleas domésticas, ese miércoles, puesto que escucharon gritos. Minutos después llamaron nuevamente, esta vez para alertar de un incendio en el edificio. Los bomberos llegaron al lugar y encontraron el cuerpo sin vida de Silvia, con múltiples puñaladas en la parte superior del cuerpo y quemaduras, producto del fuego que el hombre que le quitó la vida, había dejado prendido. En el departamento vivía una tercera persona, una mujer, quien, según Sandra, era la expareja de Montaño. Ese día, la mujer no se encontraba allí, lo mismo que el esposo de Silvia.

Los reportes de la prensa transmiten lo compungidos y afectados que están por la forma en que la boliviana falleció.