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El cacique Raoni, figura emblemática de la resistencia indígena en Brasil, acusa al presidente Jair Bolsonaro de "aprovechar" la pandemia de coronavirus para impulsar proyectos que suponen la desaparición de los pueblos originarios.

"El presidente Bolsonaro quiere aprovechar [la pandemia] y dice que el indígena tiene que morir, que los indígenas tienen que acabar", afirmó Raoni Metuktire, jefe de los kaiapós, en una entrevista con la AFP hecha desde su aldea en la Amazonía.

Este defensor incansable de los derechos de su pueblo, de 90 años, no usa circunloquios para denunciar a Bolsonaro y ha llegado a pedir la renuncia del presidente ultraderechista, quien ha hecho varios comentarios despectivos sobre los indígenas.

El coronavirus ya ha dejado más de 34.000 muertos en Brasil, un país de 210 millones de habitantes, pero "el presidente Bolsonaro no piensa en nosotros, los nativos", acusa el cacique.

Raoni menciona "la precariedad de la atención médica" de su pueblo, cuya mortalidad es dos veces mayor que el resto de la población, afectando a niños e incluso bebés, debido a una inmunidad más débil.

"Las autoridades nunca pensaron en transportar a un nativo para tratarlo en un hospital en Brasilia, para que pueda regresar, una vez curado, a su aldea", dispara el anciano cacique, con su tocado de plumas amarillas y su gigantesco disco labial.

"No sabemos qué piensan [en Brasilia] acerca de las mejoras de nuestra salud como pueblo indígena, hasta ahora no he oído hablar de eso", insiste.

"No dejo que nadie vaya a las ciudades"

"Esta enfermedad es muy peligrosa. Ya empezó a matar a gente de mi pueblo en cada región", lamenta Raoni, que está confinado en la aldea Metuktire, en el estado de Mato Grosso (centro-oeste).

"No me muevo de mi aldea, espero al fin de la pandemia", afirma Raoni, que durante su vida ha recorrido el mundo para abogar por su causa ante jefes de Estado.

"Me preocupo mucho por mi pueblo. Les pido que se queden en la aldea, no estoy dejando que nadie vaya a la ciudad", explica el cacique, en lengua kaiapó.

"Algunos no me entienden y siguieron yendo a la ciudad, como mis allegados de la aldea de Kateté, hasta que llevaron el virus a sus aldeas, Lo mismo ocurrió en Goritire", igualmente en el estado de Pará (norte), donde "hubo cinco muertos" de Covid-19, añade.

La ONG francesa Planète Amazone logró recaudar ya dos tercios de los 60.000 euros pedidos para asegurar el autoconfinamiento de las comunidades indígenas.

Pero los proveedores bloquean desde hace tres semanas diez toneladas de productos básicos de alimentación e higiene para los kaiapós, según esa organización, cuyo presidente Gert-Peter Bruch denuncia "un aumento de la burocracia criminal", que obliga a los indígenas a ir a las ciudades para procurarse todo lo que les hace falta para vivir.

Del mismo modo, el suministro de medicamentos por parte de las ONG a los nativos se vio complicado por una circular de Brasilia el 20 de mayo.

Según la APIB (Asociación de Pueblos Indígenas de Brasil), al menos 211 indígenas han muerto por el coronavirus y hay por ahora 2.178 casos de contaminación.

Demarcación de tierras

La "enfermedad inesperada" impidió que Raoni fuera a Brasilia a defender otra causa esencial de los nativos: la demarcación de sus tierras.

El cacique quería encontrar al director de la Funai, un organismo público responsable de los asuntos indígenas.

Una reciente ordenanza de la Funai autoriza con efecto inmediato el desmantelamiento de 237 tierras indígenas que aún no han sido demarcadas por decreto presidencial.

Son unas tierras que ocupan una superficie similar a la de Portugal, que pueden ahora ser ocupadas y desmembradas. 

"¡No, eso no es posible!", protesta el cacique.

"Nuestra tierra no puede ser ocupada por invasores", agricultores, madereros y mineros ilegales.

"Y él, como presidente", agrega sobre Jair Bolsonaro, "debe delimitar las tierras que aún no están delimitadas, para que mi pueblo viva y se sienta bien allí".

"La Funai pertenece a los indígenas. No puede hablar en contra nuestra (...). Debe hacer su trabajo y delimitar las tierras indígenas que aún no lo están".